Señor pon en nosotros fe para reconocerte y seguir tus consejos. En ti estamos seguros, a tu lado hay gozo y bendición eterna. No dejes que temamos tus preguntas, cuestiona nuestra vida para poder seguirte de verás. En tu nombre. Amén.
Juan
JUAN 20
Señor, danos fe para creer que resucitaste de entre los muertos y dejaste la tumba vacía. Abre nuestros ojos para verte. Danos corazones gozosos y agradecidos por habernos hecho hijos de Dios.
Sea notoria tu presencia en medio de nuestra congregación. Tu paz habite entre nosotros. Y guíanos conforme tu propósito. Haz que por tu Santo Espíritu seamos fieles ministros de tu Evangelio. Afianza nuestra fe, haznos ver la bendición y la vida que conlleva creer que eres el Cristo, el Hijo de Dios. Amén.
JUAN 18
Señor, hoy te agradecemos tu entrega por nosotros. Siendo el hijo de Dios y teniendo potestad sobre tu vida la entregaste a nuestro favor en obediencia al Padre. Te agradecemos todo el sufrimiento e ignominia que sufriste por culpa nuestra. Perdónanos, Señor, que siendo tu tan fiel, nosotros aun te neguemos tantas veces. Ayúdanos a imitarte siendo fieles testigos de la verdad. Haz que nos entreguemos a ella para oír tu voz. Haz que podamos dar una respuesta clara y fidedigna a todos los que la buscan. En tu nombre te lo pedimos. Amén.
JUAN 17
Señor, derrama tu gloria sobre nosotros para que seas glorificado como mereces. Llénanos de tu vida eterna. La que nos acerca a ti y nos llena de tu conocimiento. Ayúdanos a finalizar toda la obra que nos has encomendado. Haz que guardemos tu Palabra. Glorifícate en nosotros, Señor. Guárdanos de todo mal. Santifícanos en tu verdad, porque tu Palabra es verdad. Haz que tu palabra alcance a muchos más mediante nuestro testimonio. Ayúdanos a permanecer en ti, así como tú en nosotros. Glorifícate en nuestra unión. Que tu amor sea nuestro vínculo. Y muévenos a seguirte. A estar allí donde tu estés. Sea tu voluntad en nuestras vidas. Arrópanos con tu amor. Quédate con nosotros un día más. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 16
Señor, ayúdanos a serte fieles, incluso cuando los hombres nos menosprecien y nos persigan por ello. Gracias, Señor, por tu Santo Espíritu, porque nos consuela y guía a toda verdad. Te pedimos también que convenza de pecado, de justicia y de juicio a todos aquellos que están cerca nuestro, según tu promesa. Te alabamos y bendecimos por la esperanza de saber que un día convertirás toda tristeza en gozo. Padre amado, te agradecemos toda bendición que viene de ti, y que tu oído siempre está atento a nuestras peticiones. Te pedimos que tu Palabra nos dé paz habitando en nuestros corazones, y ayúdanos a confiar en ti, porque tú ya has vencido al mundo. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 15
Señor, abre nuestros corazones para recibir tu Palabra, y así poder dar fruto. Ayúdanos a permanecer cerca de ti, porque de otro modo, nada podemos hacer. Glorifícate, Señor, en el fruto de nuestra obediencia. Ayúdanos a permanecer en tu amor para que tu gozo esté con nosotros. Ayúdanos a poner nuestras vidas por nuestros amigos. A amarnos con el mismo amor con que tú nos has amado. Gracias por ser nuestro amigo, ayúdanos a servirte por amor.
Danos resiliencia mientras el mundo nos aborrece como te aborreció a ti. Y gracias por el Espíritu Santo que nos testifica y nos hace sentir tu presencia. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 14
Señor, te agradecemos la paz que nos otorga la confianza que hemos depositado en ti. Gracias por haberte revelado a nosotros, por haberte conocido como el único camino al Padre. Alabado y bendito seas por las moradas eternas que nos esperan a tu lado. Nos conforta y nos llena de esperanza saber que pronto vendrás a buscarnos.
Ayúdanos a contemplar la vida desde tu perspectiva. Sabiendo que sólo tu eres el Camino, la Verdad, y la Vida. Danos también fe, para hacer tus obras, aquellas que glorifican al Padre. Gracias por el Espíritu Santo, gracias por ser su morada. Gracias por todo lo que Él nos enseña. Y por la paz que nos trae de ti. Porque ella ahuyenta todo espíritu de angustia y de cobardía. Muéstranos ahora tu voluntad te pedimos. Que tus pasos, precedan siempre los nuestros. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 13
Señor, alabado y bendito seas porque la autoridad del Padre tuya es. De Él vienes, y con Él estás. Siendo Dios, te hiciste hombre y te humillaste hasta lo sumo. Te agradecemos tu vocación de servicio incondicional con todos, pero en especial con aquellos que te seguimos. Ayúdanos a servirnos los unos a los otros siguiendo tu ejemplo. Gracias por tu presencia en nuestras vidas. Danos consuelo, fuerzas y ánimo para afrontar las dificultades y la oposición que encontramos siguiendo tus pisadas. Aleja todo temor. Muéstranos la Gloria que acompaña tus sufrimientos. Graba en nuestra mente y en nuestro corazón tu mandamiento de amarnos los unos a los otros tal y como tú has hecho. Haz, Señor, que todos puedan ver que somos tus discípulos. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 12
Señor. Mueve nuestros corazones de tal forma que derramemos nuestras vidas en sacrificio vivo mediante acciones de gracias. Ayúdanos a no aferrarnos a los bienes materiales, muéstranos cómo ponerlos a tus pies.
Te pedimos hoy especialmente por aquellos que sufren persecución. Aquellos que, habiendo sido salvos, sufren peligro de muerte a causa de su nueva condición.
Guárdanos de las multitudes que hoy te alaban, y mañana no te conocen. Sea nuestra adoración sincera, sabiendo que vienes pronto a instaurar tu Reino y que nada lo va a detener.
Ayúdanos a poner nuestra vida a tus pies, aunque ello conlleve aborrecerla. Haz que la guardemos para Vida Eterna. Danos luz y fuerzas para seguirte y servirte, pues no dudamos de toda la honra que el Padre nos tiene preparada.
Te damos gracias por tu valentía, amor, humildad y determinación para salvarnos. Porque no te negaste a morir en la cruz a favor nuestro. Te alabamos y bendecimos porque has vencido y sólo tú mereces toda nuestra gratitud y adoración.
Haznos, pues una generación fiel en medio de tanta incredulidad. Abre nuestros ojos para que podamos comprender y ser sanados. Mueve nuestros corazones a dar fiel testimonio de nuestra fe. Que no prefiramos la gloria de los hombres a la tuya. Que tu Palabra guíe nuestros pasos. En el nombre de Jesús. Amén.
JUAN 11
Señor, ayúdanos a ver que hay “desgracias” que no tienen otro propósito que el de glorificarte. Danos tu luz para ver las cosas tal y como las ves tú, para así no tropezar. Te alabamos y bendecimos, porque tú eres la Resurrección y la Vida. Sabemos que las lágrimas de hoy darán fruto de vida el día postrero. Ayúdanos, pues a creer para ver tu gloria. Porque en tu muerte nos has dado vida, y en tu resurrección has abolido nuestra propia muerte. Amén.