ÉXODO 40

Señor, ayúdanos a cuidar con temor y temblor nuestra salvación. Ayúdanos a ser respetuosos y cuidadosos con lo Santo. Haz que tengamos en cuenta tu Palabra, la escudriñemos e influya toda nuestra forma de vivir. Ayúdanos a sujetarnos a ella, y a seguir su consejo e instrucción todos los días de nuestra vida.

Señor, haz también que nuestros cultos sean solemnes, pero gozosos. Úngenos con tu Santo Espíritu, vístenos de ti. Que seamos dignos de nuestro sacerdocio. Que la sangre derramada en la cruz nos limpie de todo pecado. Que tu gloria llene nuestra congregación, y tu Santo Espíritu dirija nuestras vidas hasta que tú vuelvas o lleguemos a la Tierra Prometida.

ÉXODO 39

Señor, ayúdanos a tomar en serio tu Palabra, a escudriñarla y a buscar tu voluntad en ella. Ayúdanos a ser cuidadosos, a tenerla en cuenta en toda nuestra manera de vivir. Y acompáñanos en nuestro ministerio. Santifícanos. Haznos útiles en tus manos. Completa tu obra en nosotros. Y vístenos de ti para ministrar el sacerdocio que nos ha sido encomendado. En el nombre de Jesús.

ÉXODO 38

Dios y Padre celestial. Haznos generosos para tú obra, pon en nosotros espíritu de sacrificio y llena nuestro camino de acciones de gracias. Muévenos según nuestros dones. Haz que los pongamos a tus pies, y concédenos, por tu benevolencia, ser habitación de tu misma presencia. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 37

Señor, te agradecemos el privilegio que nos has concedido de ser tus sacerdotes. Despierta nuestros dones y muévenos a servirte y a ser obreros en tu Reino. Confesamos que no somos dignos de tan grande empresa. Tu majestad, tu belleza, santidad y poder nos abruma. Tan solo ayúdanos a seguir tus pisadas. En tu santo nombre te lo pedimos. Amén.

ÉXODO 36

Señor, danos hoy toda sabiduría e inteligencia para realizar toda obra en santidad. Que el resultado de la labor de nuestras manos sea de tu agrado. Muévenos, Señor, conforme tu voluntad. Haznos generosos para traer ofrenda agradable ante ti. Haznos voluntariosos, que nada hagamos por obligación ni a desgana. Danos destreza para ser tus manos y tus pies a lo largo de todo el camino. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 35

Señor, ayúdanos a entrar en tu reposo. Que a nada condicionemos nuestro inmerecido acceso al trono de tu gracia. Haznos entender que fuera de tu redención no hay posibilidad de ser salvo. Que por medio de nuestra fe y confianza sean abiertas las puertas de nuestro corazón y entre tu paz.

Muévenos también a realizar sacrificios de acciones de gracias. Despierta los dones que nos has dado y haz que los pongamos a tus pies. Que tengamos consciencia de nuestra pertenencia a ti. Habita, pues, en medio de nosotros y dirígenos.

Te pedimos perdón por tanta desidia y tanta mediocridad. Ayúdanos a darte lo mejor de cada uno de nosotros, haz que dejemos de ser el centro de nuestra vida. Haznos voluntariosos y dadores alegres te pedimos. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 34

Padre amado. Hoy te alabamos y bendecimos por tu inmensa santidad. Perdona, todas aquellas veces que la pasamos por alto. Te alabamos y bendecimos porque eres el Dios de toda compasión y toda misericordia ¡Cuán grande es tu paciencia con nosotros! Tu fidelidad es inquebrantable y tu amor nos acompaña generación tras generación. Perdonas nuestra iniquidad, rebelión y pecado, pero no pasas por alto nuestra culpa. Justamente cosechamos lo que sembramos. Haznos ver las onerosas consecuencias de nuestro pecado. Por tu gracia, endereza todo aquello que hemos torcido. Y doblega nuestro espíritu en sincera adoración a ti. Porque grande es tu favor, acompáñanos te pedimos. Porque ciertamente somos un pueblo terco y rebelde. Pero ten misericordia de nosotros y tómanos por tu especial tesoro.

Manifiesta tu poder entre nosotros para que muchos lo vean y crean, apártanos de toda idolatría. Que no sigamos los caminos de aquellos que se pierden. Que tú seas el único objeto de nuestra adoración. Que no nos olvidemos de celebrarte juntos en la congregación. Que nuestras vidas sean un continuo sacrificio de adoración y alabanza. Graba tus mandamientos en nuestros corazones. Y que nuestro rostro refleje tu presencia en nuestras vidas. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

ÉXODO 33

Gracias Señor por haberte comprometido a “sacarnos de aquí”, no dejes que nos venzan las ganas de “quedarnos”.  Te agradecemos habernos concedido la promesa hecha a Abraham, Isaac y Jacob en Cristo Jesús. Te agradecemos tu voluntad de acompañarnos todo el camino hasta que volvamos a la Tierra Prometida. Confiamos, y sabemos, que tu provisión, y protección no faltarán todo el trayecto. Te pedimos también perdón por ser tan tercos y desconfiados. Haznos mansos, fieles y humildes como tú eres. Te agradecemos el no habernos abandonado, aun mereciéndolo.

Muéstranos ahora tu voluntad por la gracia que hemos hallado ante tus ojos. Y que tu presencia nos acompañe todo el camino. Nos conforta saber que conoces nuestro nombre, porque sólo tú puedes darnos descanso. Muéstranos tu gloria para seguirte. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 32

Señor, ayúdanos a creer en ti y en tu venida. Que no nos olvidemos nunca de ella. Que nuestras vidas, fruto de nuestra incredulidad, no vayan a la deriva arrastradas por las corrientes de este mundo. Apártanos de toda disolución o amor al 💵 dinero. Muéstranos las funestas consecuencias de la falta de fe entre tu pueblo. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 31

Señor, hoy te pedimos que nos llenes del Espíritu Santo, y nos infundas tu sabiduría al poner todos nuestros dones y talentos a tus pies. Dirige nuestras manos y nuestros pasos para desarrollar todo nuestro potencial en tu obra. Sean cuales sean nuestras aptitudes. Ayúdanos a encontrar nuestra vacante. Haznos dignos de tu servicio.

Ayúdanos a guardar tus enseñanzas, que estas sirvan de señal a todos los que nos observan. Que todos puedan ver que tú eres el Señor, quien nos ha santificado. Sé tú nuestro descanso, nuestro gozo, nuestro refrigerio y esperanza. Porque tú eres nuestra salvación, y tú creaste los Cielos y la Tierra. Graba hoy tu Palabra en nuestros corazones. En el nombre del Señor Jesús. Amén.