GÁLATAS 1

Señor, alabado y bendito seas porque venciste a la muerte y, habiendo resucitado, has puesto en nuestros corazones esperanza y vida eterna. Ayúdanos a servirte siendo corresponsables en medio de tu obra. Te agradecemos el perdón de nuestros pecados allí en la cruz. Te damos gracias por habernos rescatado de esta generación perversa. Haz, Señor, que nuestras vidas brillen con tu Santo Evangelio hasta que tu vuelvas.

Guárdanos, Señor, de todos aquellos que predican “otro” evangelio. Que no prefiramos agradarnos a nosotros mismos o los hombres antes que a ti. Que no perdamos de vista que sólo podemos servirte si antes nos sometemos completamente a ti.

Manifiesta en nosotros el Evangelio Señor. Conscientes de que no podemos entenderlo ni comunicarlo por nuestras propias fuerzas o capacidades. Que nuestras vidas, transformadas por tu poder, provoquen en aquellos que nos observan la alabanza y la adoración que sólo tú mereces. En el nombre de Cristo Jesús. Amén.

PROVERBIOS 2

Dios y Padre Celestial, dirige nuestros pasos en la búsqueda de la sabiduría. Ayúdanos a permanecer cerca de ti. A buscarla con afán cual tesoro escondido. Haznos entender que sólo llegaremos a concerté a través de tu santo temor. Porque sólo tú puedes dar sabiduría y sólo de tu boca viene el conocimiento.

Haznos ver que, a pesar de lo que diga el mundo, sólo tú puedes traer prosperidad al justo, y sólo tú eres escudo para aquel que vive en integridad. Guárdanos, Señor, y guíanos por caminos de justicia, haznos tus fieles seguidores, Señor. Haznos entender la justicia y la integridad como forma de vida Rescátanos del camino del mal o del labio que habla perversidades. No dejes que andemos en oscuridad. Líbranos de toda infidelidad, de todo labio lisonjero. Que no nos olvidemos de nuestros pactos contigo. Ayúdanos a aprender de aquellos que siguen el camino de bondad y guardan las sendas de justicia. Porque la integridad y la rectitud no quedarán sin recompensa. Y toda maldad e infidelidad serán arrancadas de esta tierra. En el nombre del Señor Jesús. Amén.

JUAN 5

Señor, haznos ver que nuestra primera necesidad siempre eres tú. No dejes que perdamos el tiempo en conjeturas que difícilmente llevan a alguna parte. Cura toda dolencia, Señor. Empezando por aquellas que son consecuencia de nuestro propio pecado. Que nuestra respuesta sea la gratitud y adoración que sólo tú mereces. Dirige nuestros pasos para que no pequemos más. Que, a partir de ahora, nuestra alabanza sea sincera, y honesta, sin la tutela de nadie.

Ayúdanos, Señor, en medio de la persecución que implica honrarte ¿Quién aceptará que eres el Hijo de Dios y que tus obras son las obras de tu Padre?  No dejes que dudemos de tus obras. Las que has hecho, las que haces, y las que harás. Danos vida, con toda la esperanza que ello conlleva. Ayúdanos a entender que nuestro propósito no puede ser otro que honrarte.

Abre nuestros oídos para escuchar tu Palabra, y a creerte. Descienda sobre nosotros la vida eterna. El puente que nos lleva a ti sin temor. La salvación que nos hace pasar de muerte a vida.

Señor, que tu Palabra sea el medio natural donde te podamos encontrar. Que no nos sea piedra de tropiezo. Despierta en nosotros amor por ti. No dejes que usurpemos la gloria que hay en ella. Pon en nosotros la esperanza que emana de tu libro. Abre nuestros ojos para que podamos ver que ella sólo habla de ti. Amén.

ÉXODO 26

Señor, haz que, como pueblo tuyo santificado por tu Gracia, seamos punto de encuentro entre Dios y el hombre. Que nuestras comunidades sean reflejo del magnífico tabernáculo de hombres y mujeres que compone tu iglesia. Que nuestras relaciones los unos con los otros constituyan el lugar idóneo donde la humanidad se reconcilie contigo.

Haznos ver también que todos somos necesarios, aunque nuestros dones sean distintos. Que tu presencia, y el testimonio de tu Palabra impregnen nuestra misma existencia. Que el trono de tu Gracia nos gobierne con brazo inquebrantable. Y que tu luz atraiga a todo pueblo y nación al testimonio de tu Palabra. Haznos dignos de tan sublime testimonio. En el nombre de Jesús. Amén.

2 CORINTIOS 13

Padre amado, aparta de entre nosotros cualquier espíritu inquisitivo. Que no sea nuestra dedicación escrutarnos mutuamente. Más bien te pedimos que nuestro empeño sea descubrir a Cristo entre la comunión de los miembros de su iglesia. Por ello pedimos que nuestro amado Salvador se haga fuerte entre la humildad de su pueblo. Que la debilidad del Crucificado sea nuestra fortaleza.

Que cambiemos el examinarnos los unos a los otros por el auto escrutinio. Que testeemos a Cristo viviendo en nosotros por la fe. Que abandonemos todo empeño de frenar la verdad, más bien nos unamos a ella. Que entendamos que sólo por nuestra debilidad vendrá nuestra restauración.

Mientras tanto, que nuestra pasión sea: regocijarnos en el Señor, contribuir a la restauración de todas las cosas, confortarnos los unos a los otros, buscar la concordia, y vivir en paz. Siempre arropados por la Gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo. Amén.

PROVERBIOS 1

Señor, pon en nosotros sed de sabiduría. Adiéstranos para ser justos y ecuánimes. Danos la prudencia que necesitamos, así como el verdadero conocimiento y discreción. Pon, Señor, en nosotros tu santo temor.

Ayúdanos a descubrir la belleza de honrar a nuestros mayores. No dejes que tomemos parte con los engañadores, los violentos, o los ladrones. Frena nuestros pies cuando empiecen a correr hacia el mal. Que no caigamos en las redes de aquellos que buscan nuestra ruina. Que nuestras vidas no estén entre las de aquellos que desean ganancias deshonestas, o de aquellos que despojan a los pobres para enriquecerse.

Señor, destapa nuestros oídos, cura nuestra sordera. Porque la sabiduría grita en las calles, pero son pocos los que la escuchan. Abre nuestro entendimiento mediante la reprensión para que tu Santo Espíritu encuentre lugar en nuestros corazones.

Admitimos que tantas veces oímos, pero no escuchamos, nos tiendes la mano, pero la rechazamos. Porque ignoramos tu consejo, y huimos de tu reprensión. Muévenos al arrepentimiento antes que nos sobrevengan el terror y la calamidad. Porque funestas son las consecuencias de odiar el conocimiento y de menospreciar el temor de Dios.

Que más bien escojamos escucharte para habitar seguros, y así vivir en paz sin temer desgracia alguna. Amén.

JUAN 4

Señor, ayúdanos a aprender cada día de ti. Muéstranos tu voluntad no solo para el futuro, también para hoy, libranos de los peligros del camino, guíanos en medio de la persecución, danos el agua que sacia nuestra sed, fuerza y ánimo para seguir adelante.

Durante el camino, líbranos del prejuicio y de cualquier forma de supremacía. Que las tradiciones nunca se antepongan a tu Palabra. Que tu amor sea nuestra motivación, y tu Santo Espíritu nuestra guía a toda verdad. Que nuestra alabanza y adoración sean en espíritu y en verdad.

Tú eres el Mesías esperado, Señor. Ayúdanos a permanecer cerca de ti y así poder escuchar todas las cosas. Danos de comer tu santa voluntad. Muéstranos los campos blancos listos para la siega y llévanos a cosechar lo que tu has sembrado. Muévenos a gozarnos contigo mientras recogemos frutos para vida eterna.

Aparece en nuestro camino Señor, para que nuestro testimonio sea verdadero. En nuestra miseria entendemos que tú eres el Salvador del mundo. Trae hoy vida a cada uno de nuestros hogares. En tu santo nombre lo pedimos. Amén.

ÉXODO 25

Señor te damos gracias por todas las riquezas de tu gracia. En especial, aquellas que ya podemos disfrutar. Te agradecemos cada don que has repartido entre nosotros. Muévenos, Señor a ofrecértelo en acción de gracias.

Y que todo sacrificio y toda labor en tu nombre sea hecha alrededor del trono de tu Gracia. Haznos dignos de estar en tu presencia. Haznos recipientes de tu luz y tu calor, para traer paz y consuelo a todos aquellos que nos rodean. Amén.

2 CORINTIOS 12

Padre amado, perdona toda nuestra vanagloria. Haznos ver que, gloriarse en uno mismo no sirve de nada. Te damos gracias por todo lo que nos has revelado, por todas las riquezas celestiales que hay detrás de nuestra esperanza en Cristo Jesús. Mientras tanto, danos paciencia y ánimo para soportar nuestros “aguijones” terrenales. Todo aquello que nos humilla a través del sufrimiento.

Sabemos, en el fondo, que te hemos de dar gracias por todas nuestras flaquezas y debilidades. Porque en ellas descansa tu poder, y en ellas nos fortaleces. Aparta, pues, todo espíritu de superioridad espiritual o moral, tanto en nosotros, como en aquellos que nos ministran.

Te pedimos perdón por nuestra poca paciencia, y falta de amor. Te rogamos, una vez más, que tu amor cubra todas nuestras faltas. Que no haya entre nosotros discordias, envidias, enojos, egoísmos, habladurías, críticas, orgullos o toda forma de desorden. Ayúdanos a vivir y a hablar constantemente en tu presencia, sin nada que ocultar. Que no tengas que avergonzarte de nosotros. Te lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

JOB 42

Hoy, postrados y humillados, admitimos que tú Señor lo puedes todo. Que no hay nada imposible para ti ¿Quién somos nosotros para dudar de tu providencia? ¿Qué otra cosa podemos hacer que no sea mostrar nuestra ignorancia? Te pedimos perdón por todas aquellas veces que hablamos cosas que, en realidad, no entendemos ¡Cuántas veces nuestras voces acallan tus palabras! ¡Cuánto tiempo llevamos ignorando tus preguntas! ¡Cuánto silencio recibes por respuesta!

Admitimos que hemos de pasar por pruebas y dificultades para conocerte de veras. Que es mediante el sufrimiento que te vemos cara a cara. Por eso te pedimos perdón y nos retractamos arrepentidos admitiendo nuestra triste condición.

Más henos aquí, para servirte en toda nuestra manera de vivir. Aunque los hombres nos maltraten, sabemos que tú nos vindicarás. Apártanos, Señor, de toda palabrería, de la mentira, y guíanos en la verdad. Ayúdanos a permanecer fieles en la oración y en el poder de tu Gracia.

No permitas que seamos varas de juicio, sino testimonios vivos y eficaces de tu Evangelio. Gracias por las abundantes riquezas que has preparado para todos aquellos que te aman sinceramente.