EFÉSIOS 3

Dios y Padre Celestial. Aunque primeramente no lo entendamos, te agradecemos todas aquellas crisis que permites en nosotros para beneficio de tu obra.  En medio de ellas, te pedimos tu guía para saber los planes que guardas para cada uno de nosotros.

Te damos gracias por los proyectos de unidad y harmonía que en ti tendremos en un futuro tanto judíos como gentiles. Por el privilegio de servirte y extender el Evangelio por tu poder y tu gracia. Porque aun siendo indignos, nos has concedido el proclamar sus innumerables riquezas.

Ayúdanos a ser fiel reflejo de tu sabiduría ante las multitudes celestiales que nos observan. Te damos gracias, también, por las vidas de todos aquellos que sufrieron, o incluso dieron su vida para que hoy nosotros alberguemos el Evangelio. Gracias por poder estar hoy sin temor en tu misma presencia.

Ahora, fortalécenos en tu espíritu con la multitud de recursos que has puesto a nuestro alcance, habita en nuestros corazones por la confianza que hemos puesto en ti. Arráiganos y fortalécenos sólo en tu amor. Ayúdanos a comprender, juntamente con la iglesia universal, las dimensiones de tu compasión y la profundidad de tu amor. Aunque no alcancemos a comprenderlo completamente, ayúdanos a experimentar tu amor. Conscientes que eres capaz de llevar a cabo planes en nosotros mucho más grandes de lo que podemos imaginar. A ti sea la Gloria en tu iglesia. Ahora y por siempre. Amén.

JUAN 13

Señor, alabado y bendito seas porque la autoridad del Padre tuya es. De Él vienes, y con Él estás. Siendo Dios, te hiciste hombre y te humillaste hasta lo sumo. Te agradecemos tu vocación de servicio incondicional con todos, pero en especial con aquellos que te seguimos. Ayúdanos a servirnos los unos a los otros siguiendo tu ejemplo. Gracias por tu presencia en nuestras vidas. Danos consuelo, fuerzas y ánimo para afrontar las dificultades y la oposición que encontramos siguiendo tus pisadas. Aleja todo temor. Muéstranos la Gloria que acompaña tus sufrimientos. Graba en nuestra mente y en nuestro corazón tu mandamiento de amarnos los unos a los otros tal y como tú has hecho. Haz, Señor, que todos puedan ver que somos tus discípulos. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 34

Padre amado. Hoy te alabamos y bendecimos por tu inmensa santidad. Perdona, todas aquellas veces que la pasamos por alto. Te alabamos y bendecimos porque eres el Dios de toda compasión y toda misericordia ¡Cuán grande es tu paciencia con nosotros! Tu fidelidad es inquebrantable y tu amor nos acompaña generación tras generación. Perdonas nuestra iniquidad, rebelión y pecado, pero no pasas por alto nuestra culpa. Justamente cosechamos lo que sembramos. Haznos ver las onerosas consecuencias de nuestro pecado. Por tu gracia, endereza todo aquello que hemos torcido. Y doblega nuestro espíritu en sincera adoración a ti. Porque grande es tu favor, acompáñanos te pedimos. Porque ciertamente somos un pueblo terco y rebelde. Pero ten misericordia de nosotros y tómanos por tu especial tesoro.

Manifiesta tu poder entre nosotros para que muchos lo vean y crean, apártanos de toda idolatría. Que no sigamos los caminos de aquellos que se pierden. Que tú seas el único objeto de nuestra adoración. Que no nos olvidemos de celebrarte juntos en la congregación. Que nuestras vidas sean un continuo sacrificio de adoración y alabanza. Graba tus mandamientos en nuestros corazones. Y que nuestro rostro refleje tu presencia en nuestras vidas. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

EFÉSIOS 2

Señor, alabado y bendito seas por habernos dado vida juntamente con Cristo. Por habernos librado del pecado y la muerte, por habernos salvado en tu Gracia. Bendito seas por habernos sentado a tu diestra en los lugares celestiales, por la fe que has puesto en nuestros corazones, porque por ella nos vas moldeando día a día para buenas obras, aquellas que nos has preparado de antemano.

Gracias por habernos incorporado a tu pueblo mediante la sangre de tu hijo. Por habernos llenado de esperanza, por ser nuestra paz. Por habernos reconciliado en la cruz, y por habernos dado un mismo Espíritu por el cual tenemos acceso al Padre.

Gracias, también, por las Escrituras, y por ser tú nuestra piedra angular, aquella sobre la cual somos edificados para morada de Dios en el Espíritu. En el nombre de Jesús. Amén.

PROVERBIOS 9

Señor, hoy también te pedimos sabiduría. Te alabamos y bendecimos porque no la niegas a nadie, y la das en abundancia a todo aquel que la pide.

Nos gozamos en ella, porque nos nutre y nos es fuente de felicidad. Nos hace ver nuestros propios errores, hace germinar el amor en nuestros corazones, y nunca deja de hacernos más sabios que ayer.

Pon en nuestros corazones su semilla: Tu santo temor, y llénanos de tu conocimiento para saber lo que es la santidad. Haznos ver que sólo la sabiduría podrá añadir años de vida a nuestra existencia.

Líbranos también hoy de caer. Que ninguna voz nos seduzca haciéndonos caer en la codicia, el robo o la mentira. Y que ningún placer nos haga huéspedes del mismo infierno. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

JUAN 12

Señor. Mueve nuestros corazones de tal forma que derramemos nuestras vidas en sacrificio vivo mediante acciones de gracias. Ayúdanos a no aferrarnos a los bienes materiales, muéstranos cómo ponerlos a tus pies.

Te pedimos hoy especialmente por aquellos que sufren persecución. Aquellos que, habiendo sido salvos, sufren peligro de muerte a causa de su nueva condición.

Guárdanos de las multitudes que hoy te alaban, y mañana no te conocen. Sea nuestra adoración sincera, sabiendo que vienes pronto a instaurar tu Reino y que nada lo va a detener.

Ayúdanos a poner nuestra vida a tus pies, aunque ello conlleve aborrecerla. Haz que la guardemos para Vida Eterna. Danos luz y fuerzas para seguirte y servirte, pues no dudamos de toda la honra que el Padre nos tiene preparada.

Te damos gracias por tu valentía, amor, humildad y determinación para salvarnos. Porque no te negaste a morir en la cruz a favor nuestro. Te alabamos y bendecimos porque has vencido y sólo tú mereces toda nuestra gratitud y adoración.

Haznos, pues una generación fiel en medio de tanta incredulidad. Abre nuestros ojos para que podamos comprender y ser sanados. Mueve nuestros corazones a dar fiel testimonio de nuestra fe. Que no prefiramos la gloria de los hombres a la tuya. Que tu Palabra guíe nuestros pasos. En el nombre de Jesús. Amén.

ÉXODO 33

Gracias Señor por haberte comprometido a “sacarnos de aquí”, no dejes que nos venzan las ganas de “quedarnos”.  Te agradecemos habernos concedido la promesa hecha a Abraham, Isaac y Jacob en Cristo Jesús. Te agradecemos tu voluntad de acompañarnos todo el camino hasta que volvamos a la Tierra Prometida. Confiamos, y sabemos, que tu provisión, y protección no faltarán todo el trayecto. Te pedimos también perdón por ser tan tercos y desconfiados. Haznos mansos, fieles y humildes como tú eres. Te agradecemos el no habernos abandonado, aun mereciéndolo.

Muéstranos ahora tu voluntad por la gracia que hemos hallado ante tus ojos. Y que tu presencia nos acompañe todo el camino. Nos conforta saber que conoces nuestro nombre, porque sólo tú puedes darnos descanso. Muéstranos tu gloria para seguirte. En el nombre de Jesús. Amén.

EFÉSIOS 1

Alabado y bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor, porque nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo Jesús. Porque nos escogiste desde antes de la fundación del mundo para ser sin mancha delante de tus ojos. Por tu gloriosa gracia nos has hecho tus hijos por medio de Jesucristo. Porque por su sangre hemos sido redimidos y nuestros pecados han sido perdonados. Te damos gracias por los planes gloriosos que estas preparando tanto en el Cielo como en la Tierra. Mantén viva, Señor, esta gloriosa esperanza en nuestros corazones.

Gracias por habernos mostrado la verdad y por haber sellado nuestra redención con la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas. Gracias Señor por la fe que nos es común a todos los miembros de tu iglesia. Infunde ahora tu amor entre nosotros, danos espíritu de sabiduría para conocerte mejor. Que nuestros ojos sean abiertos para ver cuán gloriosa es nuestra herencia en ti, así como el tremendo poder de nuestra fe. El mismo poder que te resucitó al tercer día, te sentó a la diestra del Padre, y te ha puesto por cabeza de la iglesia, que es tu cuerpo en la Tierra. Alabado seas por tanta dicha. En el nombre de Jesús. Amén.

PROVERBIOS 8

Señor, desata nuestros oídos para que escuchen y entiendan la sabiduría. No dejes que nos conformemos con los rudimentos de los hombres. Ayúdanos a desechar la mentira. Prefiriendo siempre la palabra de tus labios al oro y la plata.

Por tu santo temor haz que aborrezcamos el mal. Desnúdanos, para ello, de arrogancia y orgullo. Fortalécenos vistiéndonos de tu consejo, y entendimiento. Pon tu amor en nosotros. Ayúdanos a buscarte constantemente. Danos las riquezas de tu gracia, la honra y la justicia. Porque los frutos de tu Espíritu son mejor que oro refinado.

Alabado seas porque por tu sabiduría lo has creado todo, y por ella te gozas en la obra de tus manos. Y todo aquel que la halla, encuentra la vida y obtiene tu favor, mas todos los que la desprecian, aman la muerte y te tratan con desdén. En el nombre de Jesús. Amén.

JUAN 11

Señor, ayúdanos a ver que hay “desgracias” que no tienen otro propósito que el de glorificarte. Danos tu luz para ver las cosas tal y como las ves tú, para así no tropezar. Te alabamos y bendecimos, porque tú eres la Resurrección y la Vida. Sabemos que las lágrimas de hoy darán fruto de vida el día postrero. Ayúdanos, pues a creer para ver tu gloria. Porque en tu muerte nos has dado vida, y en tu resurrección has abolido nuestra propia muerte. Amén.