1 CORINTIOS 12

Hoy pedimos al Señor una renovada sujeción al Espíritu Santo. Confesando sin tapujos que sólo Jesucristo es el Señor. Bajo esta afirmación, pedimos al Señor que avive nuestros dones para su servicio, y los orqueste harmoniosamente para su Gloria, y edificación de su Iglesia ⛪, de la cual formamos parte. Como miembros de un solo cuerpo, en que cada uno tiene una función distinta, pero no por ello menos ➖ importante o necesaria.
Porque todos nos necesitamos mutuamente, pedimos una creciente empatía , como corresponde a los miembros del cuerpo del Gran Rey, el Ungido de Dios que nos ha liberado.
Por lo tanto, rogamos que la fuerza 💪🏻 motriz de todo don sea siempre su inefable amor.

JOB 25-26

Hoy nos postramos ante la grandeza y la santidad de Dios. Porque ciertamente somos como gusanos delante de Él.
Pero, le alabamos y le bendecimos porque a pesar de nuestra bajeza, sus brazos de amor nunca han dejado de sostenernos. Su brazo poderoso, que creó los Cielos y la Tierra 🌏, ha designado los límites necesarios para la vida. Nada escapa a su conocimiento. Y su juicio ¿Quién lo aguantará? Sólo los brazos de la cruz ➕ nos sostendrán.

LUCAS 11

Hoy pedimos al Señor que nos dé pasión por la oración. Enseñándonos también a orar. Buscando ser reflejo de su Gloria, reconociéndole como nuestro Padre Celestial, buscando y siendo militantes de su Reino, pidiendo su voluntad antes que la nuestra, admitiendo nuestra total dependencia de Él, esperando en su provisión constantemente, confesando y arrepintiéndonos mientras perdonamos a los demás. Pidiendo auxilio ante la tentación y buscando su protección contra el mal. Implorando su Santo Espíritu a todas horas. Porque su 💡 luz nos es necesaria constantemente, no sólo para dar un paso más, sino también para ver en nuestra propia oscuridad todo aquello que permanece oculto y aún hay que limpiar.

LUCAS 10

Hoy pedimos al Señor que nos haga fieles portavoces de su Palabra y de Su Reino. Que nuestras pisadas anticipen siempre las suyas. Que seamos instrumentos de su salvación y sanidad allí donde nos acojan. Que nuestro testimonio despierte las conciencias de aquellos que aún no creen.

Pedimos también al Señor que nos libre de todo orgullo espiritual mientras hacemos nuestro el mismo gozo que hay en el Cielo. Porque, aunque allí donde vamos, va el Señor, al fin y al cabo, sólo somos salvos por su gracia. Alabamos y bendecimos, pues, al dador de todo bien porque sólo desde la humildad hemos podido recibir cualquier conocimiento o sabiduría de lo alto.

Pedimos también al Señor que nos libre de todo prejuicio, y nos llene de su amor y compasión por todas las personas necesitadas del Evangelio. Al mismo tiempo, le pedimos claridad para discernir los tiempos y los momentos adecuados para cada cosa, teniendo siempre como bien supremo aferrarnos a la Palabra de Vida mientras esté a nuestro alcance.

ÉXODO 7

Hoy pedimos más ➕ fe en la oración. Para ser instrumentos poderosos en las manos del Señor. Para traer la salvación aquellos que se hallan cautivos. Para reblandecer los corazones 💕 endurecidos por el pecado. Para librarnos de la miseria y la podredumbre que causan vivir huyendo constantemente de la Verdad.

1 CORINTIOS 11

Hoy renovamos nuestro compromiso como seguidores de Cristo. Pedimos al Señor corresponsabilidad conscientes de que debemos darnos ejemplo los unos a los otros.
Pedimos también al Señor humildad y sabiduría para sujetarnos los unos a los otros, sabiendo que sin someternos primeramente a Él, toda sujeción es siempre asfixiante.
Alabamos y bendecimos a nuestro Señor, porque siendo hombres y mujeres tan distintos, nos ha unido, juntamente con Él llegando a causar asombro al mismo Cielo. Le pedimos sabiduría para mantener esta harmonía despiertos, sin mancha, ni contienda.
Por lo tanto, pedimos al Señor 🖇 unidad en su Iglesia ⛪, buscar siempre el bien común, participar de la Mesa dignamente, discerniendo el Cuerpo de Cristo, y proclamando su muerte y resurrección hasta que el vuelva.

JOB 24

Hoy pedimos al Señor una renovada esperanza en su venida. Y el santo temor de todos aquellos que esperamos su juicio sobre este mundo tan miserable. Donde los poderosos abusan de los menesterosos. Y los pobres e indefensos son abandonados.
Mientras llega este día de juicio, pedimos un corazón ♥ compasivo y entregado. Una lengua que no silencie la injusticia, y un corazón alejado de toda inmoralidad. Porque terrible será el día del Señor cuando todo se desvanecerá como la espuma y la memoria del impío ciertamente será olvidada.

ÉXODO 7

Hoy alabamos y bendecimos a nuestro Dios porque es soberano sobre todas las cosas. Porque nos ha escogido desde antes de la fundación del mundo para servirle y proclamar el Reino de Dios. Le alabamos porque Él es el único Dios verdadero, hecho hombre en Jesucristo. El único que es todopoderoso. Le damos gracias por su Cruz, lugar donde brotó su preciosa sangre para salvación de todo aquel que cree, y para perdición a todo aquel que la rechaza. Le pedimos que el agua de vida que ablandó nuestro corazón ayer también lo haga hoy con todos aquellos que nos rodean.

1 CORÍNTIOS 10

Hoy rogamos por nuestra comida y bebida espiritual: Jesucristo. Nuestra necesidad más perentoria. Pero, al mismo tiempo, pedimos que, participando de lo santo, no seamos también idólatras deseando todo aquello que es malo. Que no nos gobiernen deseos de inmoralidad sexual, ni de hedonismo materialista, o rebeldía. Porque nadie puede escapar a la ira de Dios. Que sepamos ver el peligro que esconde toda tentación para pedir ayuda en el momento oportuno a aquel que ha vencido. Porque sí oramos, el Señor siempre dará una salida.

Pedimos, además, al Maestro sabiduría de lo alto para discernir lo que es realmente bueno. Porque, aunque todo nos es permitido, ciertamente, no todo conviene. Imploramos pues conocimiento para discernir aquello que de verdad edifica: Buscar el bien común antes que el propio. Dar un testimonio fiel a cualquier persona, y en cualquier circunstancia. Un corazón siempre agradecido. Buscar la Gloria de Dios en todo lo que hacemos. Y un anhelo entrañable que nos haga fieles administradores de la Gracia divina.

JOB 23

Hoy alabamos y adoramos a nuestro Dios porque podemos descansar y esperar en Él. No escondemos nuestra preocupación, o nuestra perplejidad al contemplar o ser partícipes del sufrimiento inherente a nuestra existencia. Sin embargo, estamos plenamente convencidos que un día tendremos una conversación tranquila y razonada con nuestro amado Señor y Salvador, que nos escuchará y nos hará ver las cosas tal como son.

Hoy, ciertamente, no sabemos dónde se encuentra Dios en medio de tanta miseria, pero sí tenemos la certeza de que nada escapa a su conocimiento. Él sí sabe dónde y cómo nos encontramos. Sabe que la prueba nos purificará como al oro. Y nosotros, mientras tanto, seguimos su rastro a través de su Palabra, más necesaria que el pan de cada día.  Le adoramos con temor porque, por su gran poder, nada detendrá su justa y soberana voluntad. Por ello, en la ora más oscura, aún con temor, sabemos que su luz no se apagará.