ÉXODO 14

Hoy pedimos al Señor un espíritu de sujeción y dependencia para que, mediante nuestra obediencia, muchos sepan que Jesús es el Señor. Pedimos también valentía para enfrentar las dificultades con confianza y fe en nuestro Salvador. Que nunca cedamos al deseo de volver atrás. Que nuestra fe abra las puertas del Cielo para que veamos su mano poderosa librándonos de todos nuestros enemigos mientras avanzamos confiadamente hacia la Tierra Prometida.

2 CORINTIOS 1

Hoy pedimos que la Gracia y la Paz de Dios sea sobre nosotros. Bendito sea, pues, el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien nos conforta en toda tribulación. Damos gracias al Señor porque toda su iglesia, en la redondez de la Tierra sufre como un solo cuerpo con un mismo propósito y es consolada, a su vez, sólo por Él.

Pedimos pues que, en toda situación, aprendamos a confiar más en Dios y menos en nosotros mismos. Que la oración mutua constituya nuestra primera línea de defensa. Que nuestra conducta sea transparente y sincera para con todos, de edificación mutua. Agradeciendo al Señor todas aquellas personas que Él ha puesto en nuestro camino para predicarnos el Evangelio, traernos esperanza, y sernos de ejemplo.

Alabado y bendito sea Dios porque en Cristo hemos sido ungidos por Él, habiéndonos sellado para siempre con el Espíritu Santo después de haber recibido sus promesas que son siempre sí y Amén.

JOB 31

Hoy pedimos al Señor que su temor no nos deje ni un momento. Que todos nuestros actos y pensamientos sean llevados a cabo delante de su presencia. Apartándonos siempre de todo engaño y malicia.  Rechazando toda forma de adulterio, codicia, robo, abuso o explotación. Dando el valor que merece todo ser humano, hecho a imagen y semejanza de Dios, con independencia de su raza, creencias, o nivel social. Teniendo misericordia del menesteroso, no confiando en las riquezas, sin avergonzarnos del Dios que hizo los Cielos y la Tierra, midiendo siempre nuestras palabras, y confesando nuestros pecados sincera y humildemente.

LUCAS 16

Hoy pedimos al Señor que nos libre del poder engañoso de las riquezas. Que sepamos ser sabios para utilizarlas en beneficio de aquellos que, al igual que nosotros, tampoco las merecen. Que entendamos la generosidad como la mejor inversión en el Reino de Dios. Porque nuestra ciudadanía en él es inmerecida, y porque no podemos servir a Dios y al dinero.

Pedimos también a Dios que nos muestre todo aquello que le es abominable, que sea Él nuestra vara de medir y no el razonamiento humano. Que no haya en nosotros pecados ocultos o consentidos.

Que nuestra perspectiva de la vida vaya mucho más allá de nuestros días en este mundo, y que la Palabra de Dios, con toda su agudeza, vitalidad, y eficacia, nos haga su mejor legado durante todo nuestro peregrinaje.

ÉXODO 13

Hoy pedimos al Señor que tengamos en alta estima su salvación y no pasemos por alto todos los recordatorios que de ella nos ha dado. En acción de gracias, le pedimos que nuestras vidas se mantengan alejadas del pecado sin olvidarnos de guardar siempre un tiempo para gozarnos en ella con nuestros hermanos en la fe.

También le pedimos sabiduría para discernir y ver las columnas de nube y de fuego que Dios pone delante nuestro día y noche para guiarnos siempre por el mejor camino, por angosto y largo que este sea.

1 CORINTIOS 16

Hoy pedimos por sabiduría para nuestros Ancianos, para que sepan gobernar la iglesia con mucho temor, y sepan fomentar la madurez espiritual, así como cultivar en cada uno de nosotros aquellos dones que han sido puestos en nuestro corazón por el Espíritu Santo.

Para todos pedimos un corazón prudente, que sepa racionalizar los bienes materiales, de tal modo que siempre estemos dispuestos a ejercitar la generosidad y la misericordia, especialmente con aquellos que trabajan para el Señor a pleno tiempo.

Pedimos también que seamos librados de todo prejuicio, siendo capaces de aceptarnos los unos a los otros, a pesar de tener idiosincrasias tan distintas. Que tengamos también un espíritu común, cohesionador, siendo todos de estímulo mutuo.

También pedimos al Señor un espíritu presto, de firmeza en la fe, de coraje, fortaleza, servicio, y sobre todo de amor. Siendo como somos una gran familia en el Señor. Y que el afecto fraternal nunca nos falte en toda circunstancia.

JOB 30

Hoy pedimos al Señor que un espíritu de empatía nos acompañe siempre, especialmente con los pobres y los que sufren. Que no sean invisibles a nuestros ojos.

Por otro lado, también pedimos fortaleza para soportar la burla y el desprecio de aquellos que nos detestan a causa de la fe. Que el aliento del Todopoderoso nos sostenga constantemente, especialmente cuando el sufrimiento nos ate, o la oscuridad nos paralice ocultando la presencia de nuestro hacedor. 🙏🏻

LUCAS 15

Hoy pedimos al Señor que descubra nuestra culpa y no por ello sintamos temor de acudir a Él. Que huyamos de todo complejo de superioridad moral sobrevenido a causa de nuestro bagaje espiritual o religioso. Que sepamos apreciar y contagiarnos del gozo que hay en el Cielo por un corazón que se arrepiente, y tener consciencia del tremendo valor que conlleva ser hijos de nuestro Padre celestial quien, a pesar de nuestro pecado, nos sigue amando incondicionalmente.

ÉXODO 12

Hoy alabamos y bendecimos a nuestro Señor porque nos ha salvado con su sangre. Por ella nos ha librado de la muerte y del poder del pecado. Que recordarlo nos mueva a postrarnos y a adorarle. Así como a honrarle en toda nuestra manera de vivir obedeciéndole.

Le pedimos pues que no nos tomemos a la ligera tan grande sacrificio en favor nuestro. Que nuestro compromiso sea real y no “temporal”. Que, mientras tanto, nadie de la fe de Jesús quede excluido de todo el gozo que nos ha sido dado participando de las celebraciones y recordatorios que corresponden a su Pueblo redimido.

1 CORINTIOS 15

Hoy damos gracias y alabamos al Dios y Padre Celestial, y a su Hijo Jesucristo por el Evangelio. Porque, habiendo sido salvos por él, tenemos a qué aferrarnos. Porque Jesucristo murió por nuestros pecados, y resucitó al tercer día.  Porque por su Gracia hemos sido librados del poder del pecado, y por ella también somos transformados hasta el glorioso día en que nuestra resurrección dará por abolida la muerte para siempre por la victoria de nuestro Señor Jesucristo en la Cruz.

Pedimos pues que la esperanza de la resurrección no se aparte jamás de nosotros, de otro modo caeremos irremisiblemente en el “Carpe diem” (Comamos y bebamos que mañana moriremos). Y en los multiformes lazos del pecado. Le pedimos, pues, más conocimiento de Dios para no pecar. Y que la Resurrección y su pronta venida nos den ánimo y renovadas fuerzas en la obra de Dios. Ya que, ciertamente, nada de lo que hacemos en su nombre es en vano.