LUCAS 22

Hoy pedimos protección para no caer en la tentación de traicionar a Jesús a cambio de ningún beneficio.

Le alabamos y le bendecimos por la libertad que tenemos de reunirnos en su nombre y poder celebrar el amor que le llevó a morir en la cruz en sacrificio expiatorio por nuestros pecados.  Le agradecemos la pasión que mantuvo hasta el fin. Porque transformó su terrible sufrimiento en gozo para nosotros. Le alabamos por abrirnos la puerta de su Reino, simbolizada en la Pascua que Él cumplió. Y por el pan y el vino de su mesa, que nos recuerdan su compromiso de celebrarla de nuevo con nosotros.

Le agradecemos pues su entrega en la Cruz. Porque en su cuerpo hemos muerto, y en su sangre nos ha dado su vida.

Pedimos pues, el espíritu de sacrificio y servicio que nuestro Señor siempre mantuvo. Que sea manifiesto entre nosotros. Y su protección contra las acechanzas del diablo, pues no ignoramos sus artimañas para diezmarnos y destruirnos. Pedimos, por lo tanto, endereza y valentía para afrontar los tiempos difíciles que nos esperan. Porque la conclusión de la historia está cerca. Y la oración es la única vacuna eficiente para no caer en la tentación.

ÉXODO 19

Hoy pedimos al Señor una respuesta sincera y sentida de gratitud al Señor por su Salvación manifestada en una clara determinación a buscar su voluntad obedeciendo su Palabra. Pedimos que abra nuestros ojos a su amor y cuidado constante. Le alabamos y le bendecimos porque sólo Él es el Creador de los Cielos y la Tierra, y todo, absolutamente todo, es posesión suya.

Por otro lado, pedimos no tomarnos a la ligera su santidad y su justicia. Rogamos que nunca se aparten de nosotros el santo temor que merece. Pidiendo constantemente su ayuda en oración, y buscando asiduamente su voluntad en su Palabra.

2 CORINTIOS 6

Hoy alabamos y bendecimos a Dios por su Gracia. Porque sólo por ella ha escuchado nuestro clamor desde el pozo de nuestra desesperación, porque por ella nos ha sanado de nuestras horribles enfermedades. También porque por ella su obra continua, a pesar de nuestras flaquezas y debilidades. Por que por ella somos sostenidos, en medio de tribulación, pruebas y dificultades. Porque por ella hemos recibido el Espíritu Santo, quien da sus frutos de sabiduría, mansedumbre, bondad y amor sincero. Porque por ella, Dios manifiesta su justicia y su poder, mientras la verdad prevalece sobre la mentira. Porque por ella tenemos gozo, aún en medio del dolor, somos ricos, aun siendo pobres, y bendecimos a aquellos que sufren y padecen necesidad.

Pedimos pues, que por su Gracia Dios siga ensanchando nuestros corazones, a pesar de nuestra resistencia, tantas veces. Teniendo contacto con el mundo, pero sin participar de las obras de las tinieblas, ni caer en la idolatría. Porque somos su pueblo, templos del Dios viviente, Él anda entre nosotros, y vive en nosotros. Es nuestro Dios y Padre, Señor todo poderoso. Ahora y siempre.

JOB 36

Hoy pedimos al Señor mucho temor para hablar en su nombre. Que nunca caigamos en el error de pensar que Dios “necesita nuestra ayuda”. Que tengamos claro que no representamos su conocimiento, y tampoco su justicia. Porque sólo Dios es veraz, y sólo Él posee la perfecta sabiduría. Que nunca nos familiaricemos con su grandeza y poder. Por el contrario, que su justicia nos llene de temor, y humildad. Pedimos pues que nos libre del juicio ajeno, la hipocresía, o la superficialidad. Que seamos capaces de admitir la trascendencia de sus pensamientos. Así como la omnisciencia que esconde su soberanía.

LUCAS 21

Hoy pedimos al Señor un corazón generoso. Que dé conforme a la gratitud que nos corresponde. Pedimos también que toda obra sirva para edificar su Reino, y no para gratificar nuestro ego. Pues, toda obra humana será probada, por valiosa que nos parezca.

Pedimos también no dormir, ni bajar la guardia. Pues, hoy, son muchos los hijos de la mentira que hablan y obran en el nombre de Jesús sin tener nada que ver con Él. También pedimos por nuestros hermanos que sufren a causa del Reino de Dios en tantos lugares de la Tierra. Pedimos entereza, no sólo para ellos, sino también para nosotros. Sabiendo que la persecución nos puede sobrevenir en cualquier momento.

Pero gracias sean dadas a nuestro Dios, alabado y bendito sea porque no nos dejará en ningún momento. Le pedimos pues paciencia para guardar nuestra alma. Esperanza y expectación por su pronta venida. Confianza en sus palabras, que son siempre sí y amén.

Prestos para ese día. Descargados de todo exceso y afán. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitamos la faz de la Tierra. Sea pues nuestra oración de continuo, para que seamos dignos de no pasar por todo el sufrimiento que se cierne sobre esta maltrecha humanidad. Velando constantes en oración, dispuestos a recibirle firmes en cualquier momento.

ÉXODO 18

Hoy pedimos al Señor que todos los que nos conocen puedan ver su mano poderosa obrando en nuestras vidas. Que por ello derramen sus vidas a Dios y se gocen con nosotros en su salvación.

Pedimos también caminos por donde desarrollar todo lo que hemos aprendido de Él en las Escrituras. Cada uno conforme al don que ha recibido. Que la justicia no se aparte nunca de nuestra diestra, y que seamos sensatos y humildes para aceptar los buenos consejos.

2 CORINTIOS 5

Alabado y bendecido sea Dios porque si esta tienda terrenal, que es nuestro cuerpo, es destruida, tenemos de Dios un edificio eterno en los Cielos. Le damos gracias y nos llenamos de gozo y esperanza al saber que de una forma o de otra pronto lo mortal será absorbido por la vida. Testimonio nos da de ello el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Mientras tanto pedimos al Señor que nos conceda el serle agradable en toda nuestra manera de vivir. Porque cada uno de nosotros debe compadecer ante el tribunal de Cristo, no para ser condenados, sino para ser recompensados por todo aquello que hicimos estando en este cuerpo.

Pedimos pues, empaparnos del temor de Dios, para ser alabados por Él, y reconocidos por los hombres. Pedimos sabiduría para responder a los que viven a Cristo de apariencias y no de corazón. Que el amor de Cristo nos apremie en esta bendita locura: Vivir en y para Cristo. Porque nuevas criaturas somos en Él ¡Reconciliémonos con nuestro Señor!

JOB 35

Hoy pedimos al Señor no cruzar el umbral de sus designios. El terreno donde Dios, en su soberanía, impide que veamos con claridad. Que valoremos su silencio como respuesta. Que no dejemos de rogarle y de preguntarle mientras oramos e indagamos en su Palabra, porque esa sí es su voluntad. Que aceptemos su trascendencia. Que nuestras manos sirvan para consolar y edificar. No para acusar y destruir. Que prefiramos la ayuda de Dios a la de los hombres, pues Él sí nos ama y nos cuida, aún cuando no somos conscientes de ello. Que la maldad y la soberbia no nos encarcelen impidiendo toda relación con nuestro Creador. Y que no tergiversemos la verdad a causa de nuestra ignorancia.

LUCAS 20

Hoy pedimos al Señor el altavoz que sólo puede dar el Espíritu Santo para dar a conocer las Buenas Noticias del Reino de Dios.

También pedimos que su Santo Espíritu quebrante nuestros corazones y derrumbe todo muro de orgullo y altivez. Que abra nuestros ojos a nuestras propias miserias, mientras nos muestra su justicia y poder. Que dé un vuelco a nuestro corazón para que viva a sus pies continuamente.

 También rogamos al Señor no poner nuestra confianza en las riquezas terrenales, porque por este motivo desatendemos las celestiales. Ahora, alabamos y bendecimos a Dios por la esperanza de la Resurrección. Porque a la luz de ella, hoy toda relación es pequeña e insignificante comparada con la que nos espera en su Reino.

Por último, pedimos al Señor que nos aparte de toda ostentación de piedad, no buscando el reconocimiento de los demás, huyendo de todo protagonismo, podando nuestra labia de religiosidad, y moviéndonos a la generosidad con el menesteroso siempre en lo secreto.

ÉXODO 17

Hoy pedimos al Señor paciencia para seguir adelante hacia la tierra prometida mientras soportamos la escasez del desierto. Que a pesar de la dureza del camino no dudemos un solo instante que Cristo camina entre nosotros. Porque su fidelidad es para siempre.

Hoy también pedimos valentía y endereza para enfrentar todas las batallas que se han levantado contra nosotros, porque hoy son muchos los que desafían a nuestro Dios. Que no dejemos de sostenernos mutuamente en oración, y que nunca abandonemos a Cristo, nuestra roca fuerte, la única que puede hacernos más que vencedores.