Entonces será revelada la gloria del SEÑOR, y toda carne a una la verá, pues la boca del SEÑOR ha hablado. (Isa 40:5)
Jesús, sé tú nuestro único gozo,
Pues tú serás nuestro galardón;
Jesús, sé tú nuestra gloria ahora,
Y por toda la eternidad.
BERNARD DE CLAIRVAUX (1090-1153)
Espíritu Santo, fuego divino, deshaz esa dureza que hay dentro de mi corazón, la que impide que experimente la plenitud de tu presencia. En el nombre de Jesús. Amén.