COLOSENSES 1

Dios y Padre celestial. Gracias por la esperanza que hemos recibido de ti y tenemos guardada en los Cielos. Llénanos de tu voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual. Ayúdanos a andar dignamente, agradándote en todo, dando fruto en toda buena obra, y creciendo en todo conocimiento de tu persona. Danos paciencia, y ayúdanos a serte agradecidos, siempre gozosos. Gracias por habernos redimido con tu preciosa sangre. Ten tu la preeminencia en todo. Y úngenos con tu paz. En el nombre de Jesús. Amén

 

 

PROVERBIOS 18

Señor, no dejes que perseguir nuestros propios deseos nos impida adquirir sabiduría. Que nuestra realización personal no nos prive de cordura. Que la sabiduría ponga rienda a nuestros labios. Ayúdanos a ser imparciales y a sembrar la paz midiendo siempre nuestras palabras. A ser buenos trabajadores. Pon en nuestro corazón la humildad que precede el honor y apártanos de la arrogancia que antecede la destrucción. Ayúdanos a ser prontos para escuchar y tardos para hablar. Gracias por ser nuestro refugio. Gracias por las esposas y maridos que nos has dado. Y alabado seas también por las buenas amistades que has puesto a lo largo de nuestro camino. En el nombre de Jesús. Amén.

JUAN 21

Señor pon en nosotros fe para reconocerte y seguir tus consejos. En ti estamos seguros, a tu lado hay gozo y bendición eterna. No dejes que temamos tus preguntas, cuestiona nuestra vida para poder seguirte de verás. En tu nombre. Amén.

LEVÍTICO 2

Dios y Padre celestial, alabado y bendito seas hoy. Gracias por dar a tu hijo en sacrificio agradable y perfecto delante de ti. Gracias por habernos redimido, por habernos hecho un pueblo santo que te pertenece . Ayúdanos a ser un sacrificio vivo del cual te agrades siguiendo los pasos de tu hijo. No dejes que la levadura del pecado estropee este día haciéndolo desagradable a tus sentidos. En el nombre santo de tu hijo te lo pedimos. Amén

FILIPENSES 4

Señor, arrópanos con afecto , gozo y amor verdadero. Haznos estar firmes en ti. Ayúdanos a vivir en armonía, a regocijarnos en ti. Que nuestra bondad sea conocida por todos. Que por nada estemos afanosos. Llena nuestra mente de todo lo puro, justo, verdadero, digno, amable u honorable y así recibir tu paz. Muévenos a poner por obra todo aquello que aprendemos en tu Palabra. Enséñanos a contentarnos sea cual sea nuestra situación. Sé tú nuestra fortaleza. Pon en nosotros generosidad, sacrificio agradable a ti. En tu nombre te lo pedimos. Amén.

PROVERBIOS 17

Señor, ayúdanos a valorar más la paz que las riquezas, a ser fieles en nuestra labor cotidiana, a estar siempre dispuestos a ser probados por tus delicadas manos, a no respaldar ni promover el engaño, y a identificarnos con los pobres y desamparados. Bendice a nuestros hijos y nietos para que no se aparten de tus caminos. Apártanos de toda palabrería o juicio, desechando también toda murmuración. Ablanda nuestro corazón para que pueda ser corregido. Danos sabiduría para evitar toda contienda. Y danos el conocimiento que mide nuestras palabras y la prudencia que emana de la discreción. En el nombre de Jesús. Amén.

JUAN 20

Señor, danos fe para creer que resucitaste de entre los muertos y dejaste la tumba vacía. Abre nuestros ojos para verte. Danos corazones gozosos y agradecidos por habernos hecho hijos de Dios.

Sea notoria tu presencia en medio de nuestra congregación. Tu paz habite entre nosotros. Y guíanos conforme tu propósito. Haz que por tu Santo Espíritu seamos fieles ministros de tu Evangelio. Afianza nuestra fe, haznos ver la bendición y la vida que conlleva creer que eres el Cristo, el Hijo de Dios. Amén.

LEVÍTICO 1

Señor, ayúdanos a ser sacrificios vivos de adoración y alabanza. Gracias por haber entregado tu vida en favor vuestro. Por habernos redimido de la esclavitud del pecado y de la muerte y por haber satisfecho la justicia de Dios el padre ocupando nuestro lugar en el altar de la cruz.

FILIPENSES 3

Señor, sé tú nuestro gozo, ahora, y siempre. Que nunca dejemos de regocijarnos en ti. Guárdanos de los perros, hacedores de maldad que sólo buscan despedazarnos. Aleja de nosotros cualquier confianza en la carne, que nuestro servicio sea siempre en el Espíritu, y nuestra única gloria en Cristo Jesús. Ayúdanos a considerarte como nuestro bien supremo. A tener todo por pérdida con tal de adquirir más conocimiento de ti. Que todo se disipe a tu lado. Haz que nuestra fe sea fecunda en frutos de justicia procedente de ti. Ayúdanos a comprender el poder de tu resurrección, así como la valía de participar en tus sufrimientos. Muévenos a ser fieles imitadores de ti, siguiendo el ejemplo de nuestros hermanos y hermanas maduros. A no poner nuestra mente en las cosas de este mundo, y a considerar nuestra ciudadanía está en los Cielos. Mientras tanto, deseamos intensamente tu regreso, y el poder por el cual transformarás nuestros cuerpos por el poder que te ha sido dado. Te alabamos y bendecimos por ello. En tu nombre. Amén.