LEVÍTICO 2

Dios y Padre celestial, alabado y bendito seas hoy. Gracias por dar a tu hijo en sacrificio agradable y perfecto delante de ti. Gracias por habernos redimido, por habernos hecho un pueblo santo que te pertenece . Ayúdanos a ser un sacrificio vivo del cual te agrades siguiendo los pasos de tu hijo. No dejes que la levadura del pecado estropee este día haciéndolo desagradable a tus sentidos. En el nombre santo de tu hijo te lo pedimos. Amén

FILIPENSES 4

Señor, arrópanos con afecto , gozo y amor verdadero. Haznos estar firmes en ti. Ayúdanos a vivir en armonía, a regocijarnos en ti. Que nuestra bondad sea conocida por todos. Que por nada estemos afanosos. Llena nuestra mente de todo lo puro, justo, verdadero, digno, amable u honorable y así recibir tu paz. Muévenos a poner por obra todo aquello que aprendemos en tu Palabra. Enséñanos a contentarnos sea cual sea nuestra situación. Sé tú nuestra fortaleza. Pon en nosotros generosidad, sacrificio agradable a ti. En tu nombre te lo pedimos. Amén.

PROVERBIOS 17

Señor, ayúdanos a valorar más la paz que las riquezas, a ser fieles en nuestra labor cotidiana, a estar siempre dispuestos a ser probados por tus delicadas manos, a no respaldar ni promover el engaño, y a identificarnos con los pobres y desamparados. Bendice a nuestros hijos y nietos para que no se aparten de tus caminos. Apártanos de toda palabrería o juicio, desechando también toda murmuración. Ablanda nuestro corazón para que pueda ser corregido. Danos sabiduría para evitar toda contienda. Y danos el conocimiento que mide nuestras palabras y la prudencia que emana de la discreción. En el nombre de Jesús. Amén.

JUAN 20

Señor, danos fe para creer que resucitaste de entre los muertos y dejaste la tumba vacía. Abre nuestros ojos para verte. Danos corazones gozosos y agradecidos por habernos hecho hijos de Dios.

Sea notoria tu presencia en medio de nuestra congregación. Tu paz habite entre nosotros. Y guíanos conforme tu propósito. Haz que por tu Santo Espíritu seamos fieles ministros de tu Evangelio. Afianza nuestra fe, haznos ver la bendición y la vida que conlleva creer que eres el Cristo, el Hijo de Dios. Amén.

LEVÍTICO 1

Señor, ayúdanos a ser sacrificios vivos de adoración y alabanza. Gracias por haber entregado tu vida en favor vuestro. Por habernos redimido de la esclavitud del pecado y de la muerte y por haber satisfecho la justicia de Dios el padre ocupando nuestro lugar en el altar de la cruz.

FILIPENSES 3

Señor, sé tú nuestro gozo, ahora, y siempre. Que nunca dejemos de regocijarnos en ti. Guárdanos de los perros, hacedores de maldad que sólo buscan despedazarnos. Aleja de nosotros cualquier confianza en la carne, que nuestro servicio sea siempre en el Espíritu, y nuestra única gloria en Cristo Jesús. Ayúdanos a considerarte como nuestro bien supremo. A tener todo por pérdida con tal de adquirir más conocimiento de ti. Que todo se disipe a tu lado. Haz que nuestra fe sea fecunda en frutos de justicia procedente de ti. Ayúdanos a comprender el poder de tu resurrección, así como la valía de participar en tus sufrimientos. Muévenos a ser fieles imitadores de ti, siguiendo el ejemplo de nuestros hermanos y hermanas maduros. A no poner nuestra mente en las cosas de este mundo, y a considerar nuestra ciudadanía está en los Cielos. Mientras tanto, deseamos intensamente tu regreso, y el poder por el cual transformarás nuestros cuerpos por el poder que te ha sido dado. Te alabamos y bendecimos por ello. En tu nombre. Amén.

PROVERBIOS 16

Señor, hoy te presentamos los planes de nuestro corazón para tu aprobación. Te pedimos también la sabiduría necesaria para dar siempre una respuesta adecuada en cada conversación.  No permitas que nos dejemos embaucar por nuestra propia opinión, más haznos ver la verdadera motivación de cada uno de nuestros juicios. No dejes que brote en nosotros el orgullo. Haz que la misericordia y la verdad sean los ungüentos que curen las heridas de nuestro pecado. Y que tu temor nos aparte siempre de caer en el mal. Haz que la justicia sea el fundamento de todo aquello que edificamos. Ayúdanos a ser de espíritu humilde, habitando entre los pobres antes que dividiendo botín con los soberbios. Ayúdanos a no ser nunca causa de conflicto sino más bien instrumentos de paz. Y pon también en nosotros paciencia y dominio propio. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

ÉXODO 40

Señor, ayúdanos a cuidar con temor y temblor nuestra salvación. Ayúdanos a ser respetuosos y cuidadosos con lo Santo. Haz que tengamos en cuenta tu Palabra, la escudriñemos e influya toda nuestra forma de vivir. Ayúdanos a sujetarnos a ella, y a seguir su consejo e instrucción todos los días de nuestra vida.

Señor, haz también que nuestros cultos sean solemnes, pero gozosos. Úngenos con tu Santo Espíritu, vístenos de ti. Que seamos dignos de nuestro sacerdocio. Que la sangre derramada en la cruz nos limpie de todo pecado. Que tu gloria llene nuestra congregación, y tu Santo Espíritu dirija nuestras vidas hasta que tú vuelvas o lleguemos a la Tierra Prometida.

FILIPENSES 2

Señor, confesamos que sólo en ti hallamos la plenitud. En ti hay aliento, consuelo, amor, comunión en el Espíritu, y el afecto y compasión que necesitamos. Danos también el gozo de la unidad, participando todos de un mismo sentir, y de un mismo amor. Que nada hagamos por egoísmo o con engaño, sino con humildad, considerando a nuestros hermanos más importantes que nosotros mismos. Que tratemos de satisfacer sus intereses antes que los nuestros. Siempre prestos a servirnos los unos a los otros. Todos sumisos y obedientes a ti. Ayúdanos a ver que sólo este es el camino de la excelencia. Haz también que nos aferremos a la Palabra de Vida. Y que no nos neguemos el gozo de la salvación, para así poderlo compartir. En el nombre de Jesús. Amén.