SUSPENSIÓN DE LAS REUNIONES PRESENCIALES

DEBIDO A LOS REBROTES DE LA COVID-19 EN NUESTRA CIUDAD, Y SIGUIENDO CON LAS RECOMENDACIONES DE LAS AUTORIDADES SANITARIAS NOS HEMOS VISTO OBLIGADOS A SUSPENDER LAS REUNIONES EN EL LOCAL HASTA NUEVO AVISO.

SEGUIMOS TENIENDO REUNIONES VÍA TELEMÁTICA (ZOOM). PARA PODER ACCEDER A ELLAS SOLICITAR ACCESO VÍA:

DOMINGO A LAS 11:00 – REUNIÓN DE ADORACIÓN Y ALABANZA Y PREDICACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS.

JUEVES A LAS 20:00 – REUNIÓN DE ORACIÓN.

Devocional 21/07/2020

LECTURA

Romanos 9

1 Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,
2 de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.
3 Porque desearía yo mismo ser anatema, separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes según la carne,
4 que son israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas,
5 de quienes son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede el Cristo, el cual está sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.
6 Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel;
7 ni son todos hijos por ser descendientes de Abraham, sino que POR ISAAC SERA LLAMADA TU DESCENDENCIA.
8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes.
9 Porque esta es una palabra de promesa: POR ESTE TIEMPO VOLVERE, Y SARA TENDRA UN HIJO.
10 Y no sólo esto , sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac
11 (porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama),
12 se le dijo a ella: EL MAYOR SERVIRA AL MENOR.
13 Tal como está escrito: A JACOB AME, PERO A ESAU ABORRECI.
Dios no es injusto
14 ¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo!
15 Porque El dice a Moisés: TENDRE MISERICORDIA DEL QUE YO TENGA MISERICORDIA, Y TENDRE COMPASION DEL QUE YO TENGA COMPASION.
16 Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.
17 Porque la Escritura dice a Faraón: PARA ESTO MISMO TE HE LEVANTADO, PARA DEMOSTRAR MI PODER EN TI, Y PARA QUE MI NOMBRE SEA PROCLAMADO POR TODA LA TIERRA.
18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece.
19 Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha Dios ? Porque ¿quién resiste a su voluntad?
20 Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: Por qué me hiciste así?
21 ¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso deshonroso?
22 ¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira preparados para destrucción?
23 Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano El preparó para gloria,
24 es decir, nosotros, a quienes también llamó, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles.
25 Como también dice en Oseas:
A LOS QUE NO ERAN MI PUEBLO, LLAMARE: «PUEBLO MIO»,
Y A LA QUE NO ERA AMADA: «AMADA mía .»
26 Y ACONTECERA QUE EN EL LUGAR DONDE LES FUE DICHO: «VOSOTROS NO SOIS MI PUEBLO»,
ALLI SERAN LLAMADOS HIJOS DEL DIOS VIVIENTE.
27 Isaías también exclama en cuanto a Israel: AUNQUE EL NUMERO DE LOS HIJOS DE ISRAEL SEA COMO LA ARENA DEL MAR, sólo EL REMANENTE SERA SALVO;
28 PORQUE EL SEÑOR EJECUTARA SU PALABRA SOBRE LA TIERRA CABALMENTE Y CON BREVEDAD.
29 Y como Isaías predijo:
SI EL SEÑOR DE LOS EJERCITOS NO NOS HUBIERA DEJADO DESCENDENCIA,
HUBIERAMOS LLEGADO A SER COMO SODOMA, Y HECHOS SEMEJANTES A GOMORRA. Romanos 9:1-29

ORACIÓN

  • Pedimos al Señor amor y espíritu de sacrificio para con nuestros hermanos en la fe. Que nuestra ambición sea servirles, no que nos sirvan ellos a nosotros.
  • Damos gracias al Señor por haber sido incorporados en Él al pueblo de Dios (Israel, según la promesa hecha a Abraham).
  • Pedimos por todos aquellos hijos de la promesa que aún no han creído en Él como el Mesías, Dios y Salvador.
  • Damos gracias a Dios por haber humillado nuestros corazones y habernos arrojado en sus brazos de amor.
  • Damos gracias a Dios por haber sido receptores de las riquezas de su gloria en vasijas de misericordia.
  • Le damos las gracias por habernos hecho sus hijos, aun siendo indignos de Él y de su Pueblo.
  • Le pedimos que nos ayude a apreciar el inmenso valor de una vida de fe en Jesucristo.

AMÉN.

Devocional 20/07/2020

LECTURA

Job 5

1 Llama ahora, ¿habrá quién te responda?
¿Y a cuál de los santos te volverás?
2 Porque el enojo mata al insensato,
y la ira da muerte al necio.
3 Yo he visto al insensato echar raíces,
y al instante maldije su morada.
4 Sus hijos no tienen seguridad alguna,
aun en la puerta son oprimidos,
y no hay quien los libre.
5 Su cosecha devoran los hambrientos,
la toman aun de entre los espinos,
y el intrigante ansía su riqueza.
6 Porque la aflicción no viene del polvo,
ni brota el infortunio de la tierra;
7 porque el hombre nace para la aflicción,
como las chispas vuelan hacia arriba.
8 Pero yo buscaría a Dios,
y delante de Dios presentaría mi causa;
9 El hace cosas grandes e inescrutables,
maravillas sin número.
10 El da la lluvia sobre la faz de la tierra,
y envía las aguas sobre los campos.
11 Para poner en alto a los humildes,
y a los que lloran levantarlos a lugar seguro,
12 El frustra las tramas de los astutos,
para que sus manos no tengan éxito.
13 El prende a los sabios en su propia astucia,
y el consejo de los sagaces pronto se frustra.
14 De día tropiezan con las tinieblas,
y a mediodía andan a tientas como de noche.
15 Pero El salva al pobre de la espada, de sus bocas
y de la mano del poderoso.
16 El desamparado, pues, tiene esperanza,
y la injusticia tiene que cerrar su boca.
17 He aquí, cuán bienaventurado es el hombre a quien Dios reprende;
no desprecies, pues, la disciplina del Todopoderoso.
18 Porque El inflige dolor, y da alivio;
El hiere, y sus manos también sanan.
19 De seis aflicciones te librará,
y en siete no te tocará el mal.
20 En el hambre te salvará de la muerte,
y en la guerra del poder de la espada.
21 Estarás a cubierto del azote de la lengua,
y no temerás la violencia cuando venga.
22 De la violencia y del hambre te reirás,
y no temerás a las fieras de la tierra.
23 Pues con las piedras del campo harás tu alianza,
y las fieras del campo estarán en paz contigo.
24 Y sabrás que tu tienda está segura,
porque visitarás tu morada y no temerás pérdida alguna.
25 También sabrás que tu descendencia será numerosa,
y tus vástagos como la hierba de la tierra.
26 En pleno vigor llegarás al sepulcro,
como se hacinan las gavillas a su tiempo.
27 He aquí, esto lo hemos examinado, y así es;
óyelo, y conócelo para tu bien. Job 5

ORACIÓN

  • Pedimos al Señor que nos ayude en nuestras luchas contra nuestros deseos pecaminosos, y contra toda influencia mundana que nos aparte de nuestro Dios.
  • Pedimos fortaleza y templanza en medio de la prueba.
  • Pedimos no desmayar cuando el impío prospera y se enriquece injustamente a costa del pobre y del ignorante sabiendo que llegará el Día en que Dios juzgará a todos con rectitud.
  • Pedimos un espíritu que le busque a Él en todo momento y en cada circunstancia.
  • Le encomendamos a Él todo temor y toda dificultad porque Él posee la solución a todos nuestros problemas. Él es nuestra esperanza. Y sabemos que no seremos probados más de lo que podamos resistir.

AMÉN.

Devocional 17/07/2020

LECTURA

Marcos 9

1 Y les decía: En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean el reino de Dios después de que haya venido con poder.
La transfiguración
2 Seis días después, Jesús tomó* consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó* aparte, solos, a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos;
3 y sus vestiduras se volvieron resplandecientes, muy blancas, tal como ningún lavandero sobre la tierra las puede emblanquecer.
4 Y se les apareció Elías junto con Moisés, y estaban hablando con Jesús.
5 Entonces Pedro, interviniendo, dijo* a Jesús: Rabí, bueno es estarnos aquí; hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.
6 Porque él no sabía qué decir, pues estaban aterrados.
7 Entonces se formó una nube, cubriéndolos, y una voz salió de la nube: Este es mi Hijo amado, a El oíd.
8 Y enseguida miraron en derredor, pero ya no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo.
La venida de Elías
9 Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto, hasta que el Hijo del Hombre resucitara de entre los muertos.
10 Y se guardaron para sí lo dicho, discutiendo entre sí qué significaría resucitar de entre los muertos.
11 Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?
12 Y El les dijo: Es cierto que Elías, al venir primero, restaurará todas las cosas. Y, sin embargo, ¿cómo está escrito del Hijo del Hombre que padezca mucho y sea despreciado?
13 Pero yo os digo que Elías ya ha venido, y le hicieron cuanto quisieron, tal como está escrito de él.
Jesús sana a un muchacho endemoniado
14 Cuando volvieron a los discípulos, vieron una gran multitud que les rodeaba, y a unos escribas que discutían con ellos.
15 Enseguida, cuando toda la multitud vio a Jesús, quedó sorprendida, y corriendo hacia El, le saludaban.
16 Y El les preguntó: ¿Qué discutís con ellos?
17 Y uno de la multitud le respondió: Maestro, te traje a mi hijo que tiene un espíritu mudo,
18 y siempre que se apodera de él, lo derriba, y echa espumarajos, cruje los dientes y se va consumiendo. Y dije a tus discípulos que lo expulsaran, pero no pudieron.
19 Respondiéndoles Jesús, dijo*: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo os tendré que soportar? ¡Traédmelo!
20 Y se lo trajeron. Y cuando el espíritu vio a Jesús, al instante sacudió con violencia al muchacho, y éste, cayendo a tierra, se revolcaba echando espumarajos.
21 Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él respondió: Desde su niñez.
22 Y muchas veces lo ha echado en el fuego y también en el agua para destruirlo. Pero si tú puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros y ayúdanos.
23 Jesús le dijo: «¿Cómo si tú puedes?» Todas las cosas son posibles para el que cree.
24 Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad.
25 Cuando Jesús vio que se agolpaba una multitud, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te ordeno: Sal de él y no vuelvas a entrar en él.
26 Y después de gritar y de sacudirlo con terribles convulsiones, salió: y el muchacho quedó como muerto, tanto, que la mayoría de ellos decían: ¡Está muerto!
27 Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y él se puso en pie.
28 Cuando entró Jesús en la casa, sus discípulos le preguntaban en privado: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera?
29 Y El les dijo: Esta clase con nada puede salir, sino con oración.
Jesús anuncia otra vez su muerte
30 Saliendo de allí, iban pasando por Galilea, y El no quería que nadie lo supiera.
31 Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará.
32 Pero ellos no entendían lo que decía, y tenían miedo de preguntarle.
El mayor en el reino de los cielos
33 Y llegaron a Capernaúm; y estando ya en la casa, les preguntaba: ¿Qué discutíais por el camino?
34 Pero ellos guardaron silencio, porque en el camino habían discutido entre sí quién de ellos era el mayor.
35 Sentándose, llamó a los doce y les dijo*: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.
36 Y tomando a un niño, lo puso en medio de ellos; y tomándolo en sus brazos les dijo:
37 El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, no me recibe a mí, sino a aquel que me envió.
Recompensas y advertencias
38 Juan le dijo: Maestro, vimos a uno echando fuera demonios en tu nombre, y tratamos de impedírselo, porque no nos seguía.
39 Pero Jesús dijo: No se lo impidáis, porque no hay nadie que haga un milagro en mi nombre, y que pueda enseguida hablar mal de mí.
40 Pues el que no está contra nosotros, por nosotros está.
41 Porque cualquiera que os dé de beber un vaso de agua, por razón de vuestro nombre, ya que sois seguidores de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.
42 Y cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si le hubieran atado al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y lo hubieran echado al mar.
43 Y si tu mano te es ocasión de pecar, córtala; te es mejor entrar en la vida manco, que teniendo las dos manos ir al infierno, al fuego inextinguible,
44 donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA.
45 Y si tu pie te es ocasión de pecar, córtalo; te es mejor entrar cojo a la vida, que teniendo los dos pies ser echado al infierno,
46 donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA.
47 Y si tu ojo te es ocasión de pecar, sácatelo; te es mejor entrar al reino de Dios con un solo ojo, que teniendo dos ojos ser echado al infierno,
48 donde EL GUSANO DE ELLOS NO MUERE, Y EL FUEGO NO SE APAGA.
49 Porque todos serán salados con fuego.
50 La sal es buena; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y estad en paz los unos con los otros. Marcos 9

ORACIÓN

  • Damos gracias a Dios por la esperanza de la resurrección y de la venida de su Reino aquí en la Tierra.
  • Pedimos al Señor que nos abra los oídos y nos dé fe para creerle.
  • Le pedimos que ayude nuestra incredulidad y nos mueva a pasar más tiempo en oración.
  • Pedimos al Señor que nos dé la humildad suficiente para entregarnos Él cual niño en los brazos de su padre.
  • Pedimos al Señor que impida que podamos ser piedra de tropiezo para nadie, nos dé valor para abandonar cualquier hábito pecaminoso, y nos haga cumplir nuestro cometido como preservadores de la misericordia y la verdad.

AMÉN.

Devocional 16/07/2020

LECTURA

Génesis 39

1 Cuando José fue llevado a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró a los ismaelitas que lo habían llevado allá.
2 Y el SEÑOR estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio.
3 Y vio su amo que el SEÑOR estaba con él y que el SEÑOR hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.
4 Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseía.
5 Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el SEÑOR bendijo la casa del egipcio por causa de José; y la bendición del SEÑOR estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campo.
6 Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de José, y con él allí no se preocupaba de nada, excepto del pan que comía. Y era José de gallarda figura y de hermoso parecer.
José y la mujer de Potifar
7 Sucedió después de estas cosas que la mujer de su amo miró a José con deseo y le dijo: Acuéstate conmigo.
8 Pero él rehusó y dijo a la mujer de su amo: Estando yo aquí, mi amo no se preocupa de nada en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que posee.
9 No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios?
10 Y ella insistía a José día tras día, pero él no accedió a acostarse con ella o a estar con ella.
11 Pero sucedió un día que él entró en casa para hacer su trabajo, y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro;
12 entonces ella lo asió de la ropa, diciendo: ¡Acuéstate conmigo! Mas él le dejó su ropa en la mano, y salió huyendo afuera.
13 Y cuando ella vio que él había dejado su ropa en sus manos y había huido afuera,
14 llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.
15 Y sucedió que cuando él oyó que yo alzaba la voz y gritaba, dejó su ropa junto a mí y salió huyendo afuera.
16 Y ella dejó junto a sí la ropa de él hasta que su señor vino a casa.
17 Entonces ella le habló con estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mí;
18 y cuando levanté la voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó afuera.
José arrojado a la cárcel
19 Y aconteció que cuando su señor escuchó las palabras que su mujer le habló, diciendo: Esto es lo que tu esclavo me hizo, se encendió su ira.
20 Entonces el amo de José lo tomó y lo echó en la cárcel, en el lugar donde se encerraba a los presos del rey; y allí permaneció en la cárcel.
21 Mas el SEÑOR estaba con José y le extendió su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.
22 Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.
23 El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el SEÑOR estaba con él, y todo lo que él emprendía, el SEÑOR lo hacía prosperar. Génesis 39

ORACIÓN

  • Hoy pedimos al Señor que, mediante nuestra integridad y fidelidad a Él, su presencia en nuestras vidas sea evidente a todos los que nos rodean.
  • Le pedimos fortaleza para serle fieles mientras resistimos todo tipo de tentación.

AMÉN.

Devocional 15/07/2020

LECTURA

Romanos 8

1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.
3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;
4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.
7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;
8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia.
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne;
13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;
23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.
24 Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?
25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Más que vencedores
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8

ORACIÓN

  • Alabado y bendito sea nuestro Dios y Padre porque ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.
  • Alabado y bendita sea nuestro Señor Jesucristo porque llevó nuestros pecados allí en la cruz muriendo en nuestro lugar, recibiendo nuestra condenación.
  • Pedimos al Señor que nos ayude a andar en el Espíritu Santo, pues ello nos da vida y paz.
  • Alabado y bendito sea nuestro Señor que por el Espíritu Santo nos da guía en esta vida, testimonio de la resurrección venidera, y de que somos hijos de Dios, coherederos con Cristo.
  • Pedimos al Señor que nos guíe a pedir lo que conviene por su Espíritu Santo.
  • Nos unimos a la iglesia universal implorando su venida, conscientes que en ella será manifiesta su gloria en nosotros.
  • Alabado y bendito sea Dios porque ni la muerte, ni la vida, ni ninguna otra cosa creada podrá separarnos del Amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.

AMÉN

Devocional 14/07/2020

LECTURA

Job 4

2 Seguramente, Job, te será molesto que alguien se atreva a hablarte, pero no es posible quedarse callado. 3 Tú, que dabas lecciones a muchos y fortalecías al débil; 4 tú, que animabas a levantarse al que caía y sostenías al que estaba por caer, 5 ¿te acobardas y pierdes el valor ahora que te toca sufrir? 6 Tú, que eres un fiel servidor de Dios, un hombre de recta conducta, ¿cómo es que no tienes plena confianza? 7 Piensa, a ver si recuerdas un solo caso de un inocente que haya sido destruido. 8 La experiencia me ha enseñado que los que siembran crimen y maldad cosechan lo que antes sembraron. 9 Dios, en su furor, sopla sobre ellos y los destruye por completo. 10 Por más que gruñan y rujan como leones, Dios los hará callar rompiéndoles los dientes. 11 Morirán como leones que no hallaron presa, y sus hijos serán dispersados.
12 Calladamente me llegó un mensaje, tan suave que apenas escuché un murmullo. 13 Por la noche, cuando el sueño cae sobre los hombres, tuve una inquietante pesadilla. 14 El terror se apoderó de mí; todos los huesos me temblaban. 15 Un soplo me rozó la cara y la piel se me erizó. 16 Alguien estaba allí, y pude ver su silueta pero no el aspecto que tenía. Todo en silencio… Luego oí una voz: 17 «¿Puede el hombre ser justo ante Dios? ¿Puede ser puro ante su creador? 18 Ni aun sus servidores celestiales merecen toda su confianza. Si hasta en sus ángeles encuentra Dios defectos, 19 ¡cuánto más en el hombre, ser tan débil como una casa de barro construida sobre el polvo, y que puede ser aplastado como la polilla! 20 Entre la mañana y la tarde es destruido; muere para siempre, y a nadie le importa. 21 Su vida acaba como un hilo que se corta; muere sin haber alcanzado sabiduría.» Job 4

ORACIÓN

  • Pedimos al Señor que nos ayude a ser empáticos y a evitar todo juicio al que está sufriendo.
  • Le pedimos que nos dé sabiduría y fortaleza para serle fiel aún en medio del dolor.
  • Bendito sea el Señor porque no nos dejará sufrir más de lo que podamos soportar.
  • Bendito y alabado sea porque Él nunca abandona a sus hijos por difíciles que sean las circunstancias.
  • Bendito y alabado sea porque sabemos que su juicio será justo para con todos.
  • Le pedimos que nos ayude a tener una perspectiva ajustada de la vida conscientes siempre de nuestro pecado, nuestra debilidad y la transitoriedad de nuestra existencia.

Devocional 12/07/2020

LECTURA

Marcos 8

1 Un día en que de nuevo se había juntado mucha gente y no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:
2 –Siento compasión de esta gente, porque ya hace tres días que están aquí conmigo y no tienen nada que comer. 3 Y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos.
4 Sus discípulos le contestaron:
–¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie?
5 Jesús les preguntó:
–¿Cuántos panes tienen ustedes?
–Siete–contestaron ellos.
6 Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y, habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron. 7 Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos. 8 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas. 9 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió, 10 subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.
Los fariseos piden una señal milagrosa(Mt 16.1-4; Lc 12.54-56)
11 Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Y para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios. 12 Jesús suspiró profundamente y dijo:
–¿Por qué pide esta gente una señal milagrosa? Les aseguro que no se les dará ninguna señal.
13 Entonces los dejó, y volviendo a entrar en la barca se fue al otro lado del lago.
La levadura de los fariseos(Mt 16.5-12)
14 Se habían olvidado de llevar algo de comer, y solamente tenían un pan en la barca. 15 Jesús les advirtió:
–Miren, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.
16 Los discípulos comentaban entre sí que no tenían pan.
17 Jesús se dio cuenta, y les dijo:
–¿Por qué dicen que no tienen pan? ¿Todavía no entienden ni se dan cuenta? ¿Tienen tan cerrado el entendimiento? 18 ¿Tienen ojos y no ven, y oídos y no oyen? ¿No se acuerdan? 19 Cuando repartí los cinco panes entre cinco mil hombres, ¿cuántas canastas llenas de pedazos recogieron?
Ellos contestaron:
–Doce.
20 –Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas recogieron?
Contestaron:
–Siete.
21 Entonces les dijo:
–¿Todavía no entienden?
Jesús sana a un ciego en Betsaida
22 Después llegaron a Betsaida, y llevaron un ciego a Jesús, y le rogaron que lo tocara. 23 Jesús tomó de la mano al ciego y lo sacó fuera del pueblo. Le mojó los ojos con saliva, puso las manos sobre él y le preguntó si podía ver algo. 24 El ciego comenzó a ver, y dijo:
–Veo a los hombres. Me parecen como árboles que andan.
25 Jesús le puso otra vez las manos sobre los ojos, y el hombre miró con atención y quedó sano. Ya todo lo veía claramente. 26 Entonces Jesús lo mandó a su casa, y le dijo:
–No vuelvas al pueblo.
Pedro declara que Jesús es el Mesías(Mt 16.13-20; Lc 9.18-21)
27 Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a las aldeas de la región de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús preguntó a sus discípulos:
–¿Quién dice la gente que soy yo?
28 Ellos contestaron:
–Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías, y otros dicen que eres uno de los profetas.
29 –Y ustedes, ¿quién dicen que soy?–les preguntó.
Pedro le respondió:
–Tú eres el Mesías.
30 Pero Jesús les ordenó que no hablaran de él a nadie.
Jesús anuncia su muerte(Mt 16.21-28; Lc 9.22-27)
31 Jesús comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre tendría que sufrir mucho, y que sería rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Les dijo que lo iban a matar, pero que resucitaría a los tres días. 32 Esto se lo advirtió claramente. Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo. 33 Pero Jesús se volvió, miró a los discípulos y reprendió a Pedro, diciéndole:
–¡Apártate de mí, Satanás! Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres.
34 Luego Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y dijo:
–Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame. 35 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por aceptar el evangelio, la salvará. 36 ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida? 37 O también, ¿cuánto podrá pagar el hombre por su vida? 38 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje delante de esta gente infiel y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre y con los santos ángeles.
Marcos 8

ORACIÓN

  • Pedimos perseverancia al Señor mientras andamos a su lado, aunque a nuestro alrededor no haya nada.
  • Le agradecemos por tantas ocasiones en las que hemos sentido su cuidado tanto en las cosas que pensamos que son importantes, como en las que no.
  • Damos gracias por todas aquellas personas que Dios ha utilizado para ministrarnos, consolarnos y proveernos.
  • Le pedimos que utilice nuestros “pequeños” dones en sus manos para ser también de bendición a otros que pasan hambre.
  • Pedimos a Dios que nos aparte de cualquier “otro” evangelio que no pase por la cruz.
  • Pedimos luz al Señor Jesucristo para ver las cosas tal como son en realidad, y fe para discernir y creer realmente quien es Él.

AMEN

Devocional 09/07/2020

LECTURA

Génesis 38

1 En aquel tiempo, Judá se apartó de sus hermanos y se fue a vivir a la casa de un hombre llamado Hirá, que era del pueblo de Adulam. 2 Allí conoció a la hija de un cananeo llamado Súa, y se casó con ella. Cuando se unieron, 3 ella quedó embarazada y tuvo un hijo, al cual llamó Er. 4 Volvió a quedar embarazada y tuvo otro hijo, al cual llamó Onán. 5 Todavía volvió a tener otro hijo, al cual llamó Selá, que nació cuando Judá estaba en Quezib.
6 Judá casó a Er, su hijo mayor, con una mujer llamada Tamar. 7 Pero al Señor no le agradaba la mala conducta de Er, y le quitó la vida. 8 Entonces Judá le dijo a Onán:
–Únete a la viuda de tu hermano y cumple así con tu deber de cuñado, para que tu hermano pueda tener descendientes por medio de ti.
9 Pero Onán sabía que los hijos que nacieran no serían considerados suyos. Por eso, cada vez que se unía con la viuda de su hermano, procuraba que ella no quedara embarazada, para que su hermano no tuviera descendientes por medio de él. 10 El Señor se disgustó mucho por lo que Onán hacía, y también a él le quitó la vida. 11 Entonces Judá le dijo a su nuera Tamar:
–Quédate viuda en la casa de tu padre, hasta que mi hijo Selá sea mayor de edad.
En realidad, Judá pensaba que también Selá podría morir como sus hermanos. Así Tamar se fue a vivir a la casa de su padre.
12 Pasó el tiempo y murió la esposa de Judá, la hija de Súa. Cuando Judá dejó de guardar luto, fue al pueblo de Timnat, donde estaban los que trasquilaban sus ovejas, y su amigo Hirá el adulamita lo acompañó. 13 Cuando Tamar supo que su suegro había ido a Timnat a trasquilar sus ovejas, 14 se quitó el vestido de viuda, se cubrió con un velo para que nadie la reconociera, y se sentó a la entrada del pueblo de Enaim, que está en el camino a Timnat. Hizo esto porque se dio cuenta de que Selá ya era mayor de edad, y sin embargo no la habían casado con él.
15 Cuando Judá la vio, pensó que era una prostituta, pues ella se había cubierto la cara. 16 Entonces se apartó del camino para acercarse a ella y, sin saber que era su nuera, le dijo:
–¿Me dejas acostarme contigo?
–¿Qué me vas a dar por acostarte conmigo?–le preguntó ella.
17 –Voy a mandarte uno de los cabritos de mi rebaño–contestó Judá.
–Está bien–dijo ella–, pero déjame algo tuyo como prenda hasta que me lo mandes.
18 –¿Qué quieres que te deje?–preguntó Judá.
–Dame tu sello con el cordón, y el bastón que tienes en la mano–respondió ella.
Judá se los dio y se acostó con ella, y la dejó embarazada. 19 Después Tamar fue y se quitó el velo que tenía puesto, y volvió a ponerse su vestido de viuda.
20 Más tarde Judá mandó el cabrito por medio de su amigo adulamita, para que la mujer le devolviera las prendas, pero su amigo ya no la encontró. 21 Entonces les preguntó a los hombres de ese lugar:
–¿Dónde está esa prostituta de Enaim, la que estaba junto al camino?
–Aquí no ha estado ninguna prostituta–le contestaron.
22 Entonces él regresó a donde estaba Judá, y le dijo:
–No encontré a la mujer, y además los hombres del lugar me dijeron que allí no había estado ninguna prostituta.
23 Y Judá contestó:
–Pues que se quede con las cosas, para que nadie se burle de nosotros; pero que conste que yo mandé el cabrito y tú no la encontraste.
24 Como tres meses después, vinieron a decirle a Judá:
–Tamar, la nuera de usted, se ha acostado con otros hombres, y como resultado de ello ha quedado embarazada.
–¡Sáquenla y quémenla!–gritó Judá.
25 Pero cuando la estaban sacando, ella le mandó decir a su suegro: «El dueño de estas cosas es el que me dejó embarazada. Fíjese usted a ver de quién son este sello con el cordón y este bastón.» 26 Cuando Judá reconoció las cosas, dijo: «Ella ha hecho bien, y yo mal, porque no la casé con mi hijo Selá.» Y nunca más volvió a acostarse con ella.
27 El día que Tamar dio a luz, tuvo mellizos. 28 Al momento de nacer, uno de ellos sacó la mano. Entonces la partera le ató un hilo rojo en la mano, y dijo: «Este salió primero.» 29 Pero en ese momento el niño metió la mano, y fue su hermano el que nació primero. Por eso la partera lo llamó Fares, pues dijo: «¡Cómo te abriste paso!» 30 Luego nació el otro niño, el que tenía el hilo rojo en la mano, y lo llamó Zérah.
Génesis 38

ORACIÓN

  • Pedimos al Señor que nos libre de toda mala acción. Obras que no le agradan, actos de engaño y desobediencia que sólo pueden acarrear consecuencias funestas, desgracia y dolor, no sólo a nosotros sino a muchos otros.
  • Aún así, alabamos a Dios y le bendecimos porque en su sabiduría, y providencia, por su fidelidad Él siempre cumple sus propósitos, con nosotros, o a pesar de nosotros.

Devocional 07/07/2020

LECTURA

Romanos 7

1 ¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo a los que conocen la ley), que la ley tiene jurisdicción sobre una persona mientras vive?
2 Pues la mujer casada está ligada por la ley a su marido mientras él vive; pero si su marido muere, queda libre de la ley en cuanto al marido.
3 Así que, mientras vive su marido, será llamada adúltera si ella se une a otro hombre; pero si su marido muere, está libre de la ley, de modo que no es adúltera aunque se una a otro hombre.
4 Por tanto, hermanos míos, también a vosotros se os hizo morir a la ley por medio del cuerpo de Cristo, para que seáis unidos a otro, a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
5 Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas despertadas por la ley, actuaban en los miembros de nuestro cuerpo a fin de llevar fruto para muerte.
6 Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra.
7 ¿Qué diremos entonces? ¿Es pecado la ley? ¡De ningún modo! Al contrario, yo no hubiera llegado a conocer el pecado si no hubiera sido por medio de la ley; porque yo no hubiera sabido lo que es la codicia, si la ley no hubiera dicho: NO CODICIARAS.
8 Pero el pecado, aprovechándose del mandamiento, produjo en mí toda clase de codicia; porque aparte de la ley el pecado está muerto.
9 Y en un tiempo yo vivía sin la ley, pero al venir el mandamiento, el pecado revivió, y yo morí;
10 y este mandamiento, que era para vida, a mí me resultó para muerte;
11 porque el pecado, aprovechándose del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató.
12 Así que la ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno.
13 ¿Entonces lo que es bueno vino a ser causa de muerte para mí? ¡De ningún modo! Al contrario, fue el pecado, a fin de mostrarse que es pecado al producir mi muerte por medio de lo que es bueno, para que por medio del mandamiento el pecado llegue a ser en extremo pecaminoso.
14 Porque sabemos que la ley es espiritual, pero yo soy carnal, vendido a la esclavitud del pecado.
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; porque no practico lo que quiero hacer, sino que lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero hacer, eso hago, estoy de acuerdo con la ley, reconociendo que es buena.
17 Así que ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.
18 Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.
19 Pues no hago el bien que deseo, sino que el mal que no quiero, eso practico.
20 Y si lo que no quiero hacer, eso hago, ya no soy yo el que lo hace, sino el pecado que habita en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí.
22 Porque en el hombre interior me deleito con la ley de Dios,
23 pero veo otra ley en los miembros de mi cuerpo que hace guerra contra la ley de mi mente, y me hace prisionero de la ley del pecado que está en mis miembros.
24 ¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?
25 Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado. Romanos 7

ORACIÓN

  • Damos gracias al Señor porque nos ha librado de las ataduras del pecado y la muerte, y nos ha dado libertad para andar en el Espíritu Santo capacitándonos para dar sus frutos en novedad de vida.
  • Damos gracias al Señor por su Palabra. Porque ella, siendo santa, buena y justa pone de manifiesto nuestro pecado, y nos guía por el Espíritu Santo al arrepentimiento y a la nueva vida en Cristo Jesús.