JUAN 2

Hoy damos gracias al Señor por habernos hecho partícipes de su gozo. Le damos gracias por podernos alegrar en la comunión que nos otorga su Gracia y su misma presencia.

Le damos gracias por ese gozo, aunque no esté exento de sufrimiento. Pensamos en todo lo que le costó a Él, muriendo allí en la cruz por nosotros. Entendemos, pues, que el verdadero gozo en la vida se obtiene a través del sacrificio. Pero también vemos que no existe mayor gloria. También pedimos al Señor no manchar lo santo con lo profano. Huir de cualquier tentación que implique mercadear con lo santo. Que las pasiones de esta vida y el amor al dinero no enturbien nuestro testimonio mientras arruinan nuestras vidas. Porque el celo de nuestro Señor por su iglesia no lo pasará por alto. Porque, ciertamente, Él no nos necesita, y nada detendrá su Reino. Afirmemos hoy pues nuestra fe, porque no tenemos que demostrar nada a aquel que sabe perfectamente como somos.

ÉXODO 23

Hoy pedimos al Señor que nos aparte de la mentira, siempre foco infeccioso de toda maldad. Le pedimos que nos ayude a abandonarlas, aunque las multitudes las crean o las sigan. Que no pervirtamos la justicia por haber descuidado la verdad. Le pedimos al Señor que nos aparte de todo prejuicio o favoritismo (véase sexismo, racismo, clasismo, etc.) Y que no nos olvidemos de ayudar a los necesitados, incluso cuando estos sean nuestros enemigos.

Pedimos también reservar siempre un tiempo tanto para descansar, como para orar y meditar su Palabra. Porque también es necesario gozarnos en Dios y en todo lo que Él nos ha dado. Y que no excluyamos a los necesitados de nuestra bendición.

Que disfrutemos de toda reunión convocada por Él como una celebración santa. Que no vayamos meramente a recibir, sino también a traer nuestras primicias al Señor.

También pedimos que nos tomemos en serio realidades espirituales tales como la de que su presencia nos acompaña constantemente. Que su ángel nos protege y nos guía, pero también está atento a todos nuestros actos de rebeldía. Porque vivimos en medio de una sociedad sumamente idólatra y las tentaciones y peligros no son pocos.

2 CORINTIOS 10

Hoy pedimos al Señor abandonar toda carnalidad. Que nuestras motivaciones no tengan nada que ver con los intereses, las estrategias y el egocentrismo de este mundo. Más bien que nuestro poder sea del Espíritu Santo, para derrocar fortalezas espirituales de maldad.

Porque Él es el único que puede capacitarnos para refutar toda teoría, razonamiento o altivez erguido contra el verdadero conocimiento de Dios. Y para ello, debemos primeramente llevar todo pensamiento cautivo a Cristo.

Pedimos, pues, ser reflejo de su Gloria, y no negarla a nadie. Tampoco a aquellos que también son nuestros hermanos. Porque todo poder y autoridad de Dios sólo pueden edificar su iglesia, nunca destruirla ni diezmarla. Por ello pedimos que nuestras obras correspondan siempre con nuestras palabras.

Pedimos también no poner límites al poder de Dios. Que no haya “competencia” entre nosotros, siendo todos miembros de un mismo cuerpo y portadores de un solo Evangelio. Que nuestra única gloria sea Cristo. Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien el Señor alaba.

JOB 40

Hoy pedimos aceptar todas aquellas situaciones adversas que no entendemos. Pedimos abandonar todo empeño de contender con el Altísimo. Pedimos aceptar nuestra vileza y pequeñez delante de su poder, majestad y justicia.

Pedimos humildad y mansedumbre para callar, y para estar atentos a todas sus preguntas. Porque detrás de todo torbellino está Dios esperando una respuesta. Admitamos que la ira y el orgullo no tienen cabida delante de su presencia. Que Dios calla toda altivez humana a través de nuestras propias pruebas. Admitamos que no nos podemos salvar, por nosotros mismos, en modo alguno.  Que no podemos controlar ni manejar la vida a nuestro antojo.

JUAN 1

Hoy alabamos y bendecimos al Señor por su deidad. Porque él es el Eterno, el único Dios verdadero. Porque todas las cosas fueron creadas por Él, y por Él subsisten. Porque Él es la única luz que puede sacarnos de la oscuridad. Y por ella, le hemos reconocido y hemos sido vivificados.

Pedimos que el reflejo de su luz sea manifiesto en nuestro testimonio para que todos los que nos observan puedan creer en el Evangelio a través de Él. Le alabamos y bendecimos porque, tras haberle recibido por la fe, hemos sido declarados hijos de Dios.

Le alabamos y bendecimos porque en su humanidad vimos su gloria, gloria recibida del Padre, llena de gracia y de verdad. Le alabamos porque Él es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Le agradecemos, también, su generosidad con nosotros tras habernos bendecido con toda bendición espiritual. Porque en Él (Jesucristo) recibimos la Gracia y la Verdad.

ÉXODO 22

Hoy pedimos al Señor que nos ayude a no caer en la tentación del amor al dinero. Porque es, sin duda, la raíz de todos los males. Pedimos no ser presa de la codicia, ni tampoco del hurto, que es su hijo predilecto. Pedimos también no caer en la usura, aprovechándonos de los más vulnerables.

Rogamos también no caer en la inmoralidad sexual. Cuidar y respetar a nuestro conyugue teniendo en gran estima nuestras familias. Sin olvidarnos de aquellas desestructuradas, y de los que padecen una soledad no deseada. También pensando en los pobres y necesitados.

Por último, pedimos amar al prójimo por encima de cualquier bien material. Siendo siempre primeramente misericordiosos, como nuestro Padre lo es con nosotros.

2 CORINTIOS 9

Hoy pedimos a Dios una mano dadivosa, abierta y dispuesta a sembrar con generosidad para recoger después con abundancia. Practicando el altruismo como forma de vida, no por obligación, ni a desgana, sino con gozo. Sabiendo que más bienaventurado es dar que recibir. Pedimos también que, por su gracia, nos haga abundar en buenas obras. Cuidándonos los unos de los otros. Y contribuyendo a la proclamación del Evangelio con liberalidad.

JOB 39

Hoy alabamos y bendecimos al autor y sustentador de la vida. Aquel que es Señor y creador de toda planta y todo animal. Porque Él ha dejado su imprenta en la naturaleza. Cada animal, con sus habilidades, instintos y singularidades. Porque todo el Reino Animal está impregnado de su sabiduría. Le alabamos y le bendecimos por tan portentosa obra, por todo el entusiasmo y pasión que puso en cada especie creada. Porque cada animal es como una pieza musical única del gran compositor. Cada una con su estilo, su carácter y peculiaridad. Sólo 7 notas, distintos ritmos, tiempos, acordes y claves. Un solo pentagrama. Un solo autor.

LUCAS 24

Hoy nos gozamos, y nos alegramos profundamente porque Jesucristo, el que vive, no está entre los muertos ¡Ha resucitado! Alabado y bendito sea Dios quien lo levantó de entre los muertos.

También damos gracias al Señor por nuestras hermanas en la fe, por su ejemplo, siempre más propensas a creer que nosotros, los hombres.

Pedimos también al Señor que quite cualquier velo que nos impida reconocer a Cristo, porque, verdaderamente, ha resucitado y está entre nosotros.

También le rogamos que nos muestre su presencia, y su imprenta a lo largo de toda la Escritura. Igualmente oramos para que transforme nuestros miedos en paz y esperanza. También le rogamos que abra nuestra mente para comprender las Escrituras, capacitándonos para proclamar el Evangelio mientras su bendición nos llena de gozo.

2 CORINTIOS 8

Hoy pedimos al Señor que el maravilloso don de la Gracia de Dios se extienda entre nosotros como las aguas del mar. Que en medio de tiempos difíciles y de angustia sepamos ejercitar la generosidad como familia que somos en Cristo Jesús. Especialmente con aquellos que obedecen el llamado de Dios.

Que sepamos invertir en la gracia que profesamos con generosidad, juntamente con la fe, la predicación, y un amor no fingido. Que tengamos como supremo ejemplo al Señor Jesús, que se despojó así mismo de toda su gloria haciéndose pobre para que nosotros fuésemos ricos.

Que, con amor fraternal, sepamos ayudarnos los unos a los otros, para que ninguno tenga escasez, pues ciertamente nos necesitamos los unos a los otros.

Por último, pedimos un sentir de camaradería. Sintiendo que todos trabajamos en la misma empresa, teniendo como única misión: Llevar toda la Gloria posible al Ungido de Dios, nuestro Rey Libertador, llevando como bandera su caridad y bondad entre nosotros.