¿Por qué me llamas bueno?

Marcos 10:17-31

Los estándares del Reino de los Cielos son mucho más altos que los estándares de este mundo. Nadie puede alcanzarlos sin pasar por la Cruz. La Cruz rompe todo orgullo humano. Nadie que antepone sus posesiones materiales, intelectuales o espirituales al Reino de Dios es digno de él. Solo Dios puede rehacernos de tal modo que nuestros pesados y voluminosos cuerpos vuelvan a tener el tamaño y las proporciones adecuadas para poder entrar en su Reino por sus estrechas puertas. Para ello una estricta dieta y mucho ejercicio van a ser necesarios con toda probabilidad. Porque en la carrera hacia este Reino, no se trata de llegar el primero, sino de llegar, pues el camino es sumamente largo, abrupto, y sinuoso.

 

 

2 Samuel 7:12

Dios y Padre nuestro, alabado y bendito seas porque llevas a cabo tus planes y promesas a través de las generaciones. Alabado seas porque tus propósitos trascienden la misma muerte. Gracias por habernos hecho descendencia tuya en Cristo Jesús. Alabado y bendito seas, Dios nuestro, porque en tu Santo Espíritu has venido a morar dentro de nosotros, A ti solo sea la gloria en tu Hijo amado, nuestro Salvador y Señor Jesucristo, quien sigue construyendo un Reino eterno para ti. En su santo nombre te adoramos. Amén.

Apocalipsis 15:3-4

Dios y Padre celestial, alabado y bendito seas porque has puesto un nuevo cántico en nuestras bocas. Nuestra es la canción de tu siervo, y la canción del cordero que quita el pecado del mundo. Porque grandes y maravillosas son tus obras. Oh, Dios todo poderoso, verdaderos y justos son tus caminos, Rey de todos los tiempos ¿Quién no te temerá y glorificará tu nombre? Si solo tú eres santo, y todas las naciones vendrán y te adorarán, pues manifiestas son tus obras de amor y de justicia. Ante ti nos postramos en sincera adoración. En el nombre de Jesús. Amén.

Génesis 6:5-9

Podcast: Génesis 6:5-9

Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal.
Y le pesó al SEÑOR haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.
Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho.
Mas Noé halló gracia ante los ojos del SEÑOR.
Estas son las generaciones de Noé. Noé era un hombre justo, perfecto entre sus contemporáneos; Noé andaba con Dios.

1 Corintios 8:6

Dios y Padre, te alabamos y te bendecimos porque eres uno, y no hay otro Dios fuera de ti. Te damos gracias Dios y Padre por habernos hecho hijos tuyos. Porque solo tú nos has creado a todos, y solo por ti existimos. Te alabamos Señor Jesús porque solo tú tienes todo el dominio y todo el poder. Porque solo tú eres el Señor, y solo por ti fueron creadas todas las cosas y solo por ti subsisten. En tu santo nombre. Amén.