Hoy pedimos al Señor que, movidos por el amor, busquemos aquellos dones espirituales que nos han sido dados. Que tengamos en gran estima meditar y compartir su Palabra. Que sea siempre para exhortación, edificación, y consolación de nuestros oyentes. Que toda palabra sea para agradar a Dios antes que a nosotros mismos. Que todos tengamos predisposición a escuchar, primeramente, antes que hablar. Pedimos también madurez, sentido común, y temor de Dios para apartarnos del mal. Que haya armonía y respeto mutuo en todo matrimonio. Y que todo lo que hagamos en nuestra congregación sea hecho decentemente y con orden.
Devocional
JOB 28
Hoy osamos pedir al Señor Sabiduría. La auténtica Sabiduría, aquella que no conocen los hombres. Aquella que es más valiosa que el oro, o las piedras preciosas. Ojalá nuestro corazón la deseara fervientemente, y la buscara diligentemente. Porque la Sabiduría no se encuentra entre los hombres, y sólo Dios la puede dar. Sólo Él entiende su camino, y sabe dónde hallarla. Pues sólo el Temor de Dios es la sabiduría, y apartarse del mal la inteligencia.
LUCAS 10
Hoy pedimos al Señor que nos haga fieles portavoces de su Palabra y de Su Reino. Que nuestras pisadas anticipen siempre las suyas. Que seamos instrumentos de su salvación y sanidad allí donde nos acojan. Que nuestro testimonio despierte las conciencias de aquellos que aún no creen.
Pedimos también al Señor que nos libre de todo orgullo espiritual mientras hacemos nuestro el mismo gozo que hay en el Cielo. Porque, aunque allí donde vamos, va el Señor, al fin y al cabo, sólo somos salvos por su gracia. Alabamos y bendecimos, pues, al dador de todo bien porque sólo desde la humildad hemos podido recibir cualquier conocimiento o sabiduría de lo alto.
Pedimos también al Señor que nos libre de todo prejuicio, y nos llene de su amor y compasión por todas las personas necesitadas del Evangelio. Al mismo tiempo, le pedimos claridad para discernir los tiempos y los momentos adecuados para cada cosa, teniendo siempre como bien supremo aferrarnos a la Palabra de Vida mientras esté a nuestro alcance.
ÉXODO 7
Hoy alabamos y bendecimos a nuestro Dios porque es soberano sobre todas las cosas. Porque nos ha escogido desde antes de la fundación del mundo para servirle y proclamar el Reino de Dios. Le alabamos porque Él es el único Dios verdadero, hecho hombre en Jesucristo. El único que es todopoderoso. Le damos gracias por su Cruz, lugar donde brotó su preciosa sangre para salvación de todo aquel que cree, y para perdición a todo aquel que la rechaza. Le pedimos que el agua de vida que ablandó nuestro corazón ayer también lo haga hoy con todos aquellos que nos rodean.
1 CORÍNTIOS 10
Hoy rogamos por nuestra comida y bebida espiritual: Jesucristo. Nuestra necesidad más perentoria. Pero, al mismo tiempo, pedimos que, participando de lo santo, no seamos también idólatras deseando todo aquello que es malo. Que no nos gobiernen deseos de inmoralidad sexual, ni de hedonismo materialista, o rebeldía. Porque nadie puede escapar a la ira de Dios. Que sepamos ver el peligro que esconde toda tentación para pedir ayuda en el momento oportuno a aquel que ha vencido. Porque sí oramos, el Señor siempre dará una salida.
Pedimos, además, al Maestro sabiduría de lo alto para discernir lo que es realmente bueno. Porque, aunque todo nos es permitido, ciertamente, no todo conviene. Imploramos pues conocimiento para discernir aquello que de verdad edifica: Buscar el bien común antes que el propio. Dar un testimonio fiel a cualquier persona, y en cualquier circunstancia. Un corazón siempre agradecido. Buscar la Gloria de Dios en todo lo que hacemos. Y un anhelo entrañable que nos haga fieles administradores de la Gracia divina.
JOB 23
Hoy alabamos y adoramos a nuestro Dios porque podemos descansar y esperar en Él. No escondemos nuestra preocupación, o nuestra perplejidad al contemplar o ser partícipes del sufrimiento inherente a nuestra existencia. Sin embargo, estamos plenamente convencidos que un día tendremos una conversación tranquila y razonada con nuestro amado Señor y Salvador, que nos escuchará y nos hará ver las cosas tal como son.
Hoy, ciertamente, no sabemos dónde se encuentra Dios en medio de tanta miseria, pero sí tenemos la certeza de que nada escapa a su conocimiento. Él sí sabe dónde y cómo nos encontramos. Sabe que la prueba nos purificará como al oro. Y nosotros, mientras tanto, seguimos su rastro a través de su Palabra, más necesaria que el pan de cada día. Le adoramos con temor porque, por su gran poder, nada detendrá su justa y soberana voluntad. Por ello, en la ora más oscura, aún con temor, sabemos que su luz no se apagará.
LUCAS 9
Hoy pedimos al Señor que la proclamación del Reino de Dios y la sanación integral que conlleva no se aparten nunca de nosotros. Que nuestro paso por la vida no deje a nadie indiferente. Que sea causa de perplejidad y confusión en aquellos que están lejos del Reino de los Cielos, pero al mismo tiempo, despierten el apetito salvífico que hemos recibido en la muerte y resurrección de nuestro Salvador.
Al mismo tiempo, seguimos implorando al Señor que se dé a conocer personalmente a cada uno de nosotros aumentando así nuestra fe, mientras despierta la humildad característica de los ciudadanos de su Reino, y adormece el orgullo y la ambición propias de este mundo.
Finalmente, le pedimos que el amor y la misericordia den fruto en nuestros labios, aún con aquellos que nos rechazan y desprecian abiertamente. Por otro lado, le rogamos que el alto coste que conlleva su Reino no nos deje nunca rezagados.
ÉXODO 6
Hoy damos gracias al Señor por su revelación, recibida mediante el Espíritu Santo y el testimonio de su Palabra. Le pedimos que mantenga viva nuestra fe en Él, y en su victoria sobre la muerte y el poder del pecado, así como en la certeza de su pronta venida. Por consiguiente, le rogamos que nuestros labios no se avergüencen nunca de dar testimonio de tan gloriosa esperanza.
1 CORINTIOS 9
Hoy pedimos al Señor que mueva nuestros corazones a compasión por aquellos que se dedican a la obra de Dios. Que el resultado de la labor de Dios a través de sus manos nos sirva de acicate para ser partícipes de su trabajo y su esperanza mediante nuestro apoyo. Pues no olvidamos, que la responsabilidad de predicar el Evangelio es siempre compartida por todos sus hijos.
Pedimos, por lo tanto, empatía y compasión por las almas. Que sepamos construir puentes por los cuales la salvación llegue a aquellos que se pierden. Que nuestras obras sean coherentes con las Buenas Nuevas del Evangelio.
Corriendo, entonces, todos los hijos de Dios una misma carrera, rogamos al Señor fortaleza y disciplina para aguantar el ritmo hasta el final. Porque todo esfuerzo y sacrificio hecho en su nombre no quedará sin su recompensa aquí ahora y en la eternidad.
Romanos 14
1 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
2 Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres.
3 El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.
4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.
5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.
6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.
7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.
8 Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.
9 Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven.
10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.
11 Porque escrito está:
Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla,
Y toda lengua confesará a Dios.
12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.
13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.
14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.
15 Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.
16 No sea, pues, vituperado vuestro bien;
17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.
19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.
20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.
21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.
22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.
23 Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado. Romanos 14
ORACIÓN
- Hoy pedimos al Señor que nos ayude a aceptar y no juzgar aquellos que son débiles. Le pedimos no ser piedra de tropiezo para nadie.
- Pedimos al Señor que nos libre de todo orgullo espiritual que haga considerarnos superiores a los demás. Por ello, le pedimos la humildad necesaria para edificarnos los unos a los otros.
- Le damos gracias por todo aquello que pone delante nuestro cada día. Porque ciertamente, somos suyos para siempre.
- Le pedimos que nos libre de juzgar a nuestros hermanos conscientes que todos debemos pasar por el tribunal de Cristo.
- Le pedimos que por el Espíritu Santo nos guíe por caminos de justicia, porque en ellos hay paz y gozo abundante.
AMÉN.