ÉXODO 13

Hoy pedimos al Señor que tengamos en alta estima su salvación y no pasemos por alto todos los recordatorios que de ella nos ha dado. En acción de gracias, le pedimos que nuestras vidas se mantengan alejadas del pecado sin olvidarnos de guardar siempre un tiempo para gozarnos en ella con nuestros hermanos en la fe.

También le pedimos sabiduría para discernir y ver las columnas de nube y de fuego que Dios pone delante nuestro día y noche para guiarnos siempre por el mejor camino, por angosto y largo que este sea.

1 CORINTIOS 16

Hoy pedimos por sabiduría para nuestros Ancianos, para que sepan gobernar la iglesia con mucho temor, y sepan fomentar la madurez espiritual, así como cultivar en cada uno de nosotros aquellos dones que han sido puestos en nuestro corazón por el Espíritu Santo.

Para todos pedimos un corazón prudente, que sepa racionalizar los bienes materiales, de tal modo que siempre estemos dispuestos a ejercitar la generosidad y la misericordia, especialmente con aquellos que trabajan para el Señor a pleno tiempo.

Pedimos también que seamos librados de todo prejuicio, siendo capaces de aceptarnos los unos a los otros, a pesar de tener idiosincrasias tan distintas. Que tengamos también un espíritu común, cohesionador, siendo todos de estímulo mutuo.

También pedimos al Señor un espíritu presto, de firmeza en la fe, de coraje, fortaleza, servicio, y sobre todo de amor. Siendo como somos una gran familia en el Señor. Y que el afecto fraternal nunca nos falte en toda circunstancia.

JOB 30

Hoy pedimos al Señor que un espíritu de empatía nos acompañe siempre, especialmente con los pobres y los que sufren. Que no sean invisibles a nuestros ojos.

Por otro lado, también pedimos fortaleza para soportar la burla y el desprecio de aquellos que nos detestan a causa de la fe. Que el aliento del Todopoderoso nos sostenga constantemente, especialmente cuando el sufrimiento nos ate, o la oscuridad nos paralice ocultando la presencia de nuestro hacedor. 🙏🏻

LUCAS 15

Hoy pedimos al Señor que descubra nuestra culpa y no por ello sintamos temor de acudir a Él. Que huyamos de todo complejo de superioridad moral sobrevenido a causa de nuestro bagaje espiritual o religioso. Que sepamos apreciar y contagiarnos del gozo que hay en el Cielo por un corazón que se arrepiente, y tener consciencia del tremendo valor que conlleva ser hijos de nuestro Padre celestial quien, a pesar de nuestro pecado, nos sigue amando incondicionalmente.

ÉXODO 12

Hoy alabamos y bendecimos a nuestro Señor porque nos ha salvado con su sangre. Por ella nos ha librado de la muerte y del poder del pecado. Que recordarlo nos mueva a postrarnos y a adorarle. Así como a honrarle en toda nuestra manera de vivir obedeciéndole.

Le pedimos pues que no nos tomemos a la ligera tan grande sacrificio en favor nuestro. Que nuestro compromiso sea real y no “temporal”. Que, mientras tanto, nadie de la fe de Jesús quede excluido de todo el gozo que nos ha sido dado participando de las celebraciones y recordatorios que corresponden a su Pueblo redimido.

1 CORINTIOS 15

Hoy damos gracias y alabamos al Dios y Padre Celestial, y a su Hijo Jesucristo por el Evangelio. Porque, habiendo sido salvos por él, tenemos a qué aferrarnos. Porque Jesucristo murió por nuestros pecados, y resucitó al tercer día.  Porque por su Gracia hemos sido librados del poder del pecado, y por ella también somos transformados hasta el glorioso día en que nuestra resurrección dará por abolida la muerte para siempre por la victoria de nuestro Señor Jesucristo en la Cruz.

Pedimos pues que la esperanza de la resurrección no se aparte jamás de nosotros, de otro modo caeremos irremisiblemente en el “Carpe diem” (Comamos y bebamos que mañana moriremos). Y en los multiformes lazos del pecado. Le pedimos, pues, más conocimiento de Dios para no pecar. Y que la Resurrección y su pronta venida nos den ánimo y renovadas fuerzas en la obra de Dios. Ya que, ciertamente, nada de lo que hacemos en su nombre es en vano.

JOB 29

Hoy pedimos al Señor fortaleza para aquellos momentos en que se cierna la oscuridad sobre nosotros, y de repente no veamos dónde estamos espiritualmente hablando. Que el hecho de no ver no haga tambalear nuestra fe. Que nunca pensemos que nuestras palabras de amor y consuelo, o nuestras obras de misericordia y justicia, son o serán nunca en vano.

LUCAS 14

Hoy pedimos que nuestra cercanía al Señor y a nuestros hermanos nos empape de su amor de tal forma que lo extendamos a nuestro alrededor sin obstáculos. Que su amor gobierne toda doctrina para no ser piedra de tropiezo a los demás.

También pedimos al Señor que nos haga humildes para ser verdaderamente exaltados por Él. Que también nos haga ver la banalidad manifiesta de todo intento de autoexaltación. Que nos dé luz para ser misericordiosos con aquellos que no pueden darnos nada a cambio. Que, para ello, las riquezas del Reino de los Cielos eclipsen todos nuestros deseos terrenales.

Igualmente, pedimos al Señor que todas las ocupaciones y distracciones de esta vida, no nos sean impedimento para asistir a los refrigerios de su Gracia. Siendo Él, Rey de reyes, y Señor de Señores.

Por último, pedimos al Señor un vuelco a todos nuestros valores, que nuestro amor por Él no encuentre barreras en cualquier otra relación afectiva, por buena, estrecha, o legítima que esta sea.

LUCAS 13

Hoy pedimos perdón al Señor por todas nuestras ofensas. Porque, ciertamente, todos debemos arrepentirnos a diario. Por lo tanto, le pedimos luz 💡 para ver nuestra propia necesidad e impida que nos consideremos mejores que los demás.

Pedimos, más ➕ bien, prudencia para aprovechar el tiempo ⏳ de Gracia que nos ha sido dado dando fruto. Que todos glorifiquen al Padre por nuestras obras 🚧 de misericordia. A tiempo ⏳ y a destiempo. Que no flaquee nuestra fe, por pequeño o insignificante nos pueda parecer hoy el Reino de Dios. Que no dudemos en deshacernos de todo lastre mientras entramos en él. Y que nos dé fuerzas para seguir el camino que tenemos por delante, por angosto que sea.

ÉXODO 11 – 12

Hoy pedimos al Señor que todos aquellos que nos rodean y nos conocen nos tengan en gran consideración, siempre conforme al comportamiento ejemplar que caracteriza los hijos de Dios. Le pedimos que por nuestro testimonio todos ellos puedan entregar sus vidas a Cristo.

Que, al ver nuestra esperanza, y al conocer nuestra fe puedan darse cuenta de su necesidad de Cristo y su sacrificio en la cruz en favor de ellos. Así como del inminente juicio que se cierne sobre toda la humanidad.

Pedimos entonces, que, como pueblo de Dios, no olvidemos el sacrificio de Cristo en la cruz. Porque en ella fuimos salvados y redimidos para Él. Que no nos olvidemos de celebrar nuestra gran salvación. Y que no nos privemos de su gozo, celebrándola juntos, también a través de los símbolos.