LUCAS 21

Hoy pedimos al Señor un corazón generoso. Que dé conforme a la gratitud que nos corresponde. Pedimos también que toda obra sirva para edificar su Reino, y no para gratificar nuestro ego. Pues, toda obra humana será probada, por valiosa que nos parezca.

Pedimos también no dormir, ni bajar la guardia. Pues, hoy, son muchos los hijos de la mentira que hablan y obran en el nombre de Jesús sin tener nada que ver con Él. También pedimos por nuestros hermanos que sufren a causa del Reino de Dios en tantos lugares de la Tierra. Pedimos entereza, no sólo para ellos, sino también para nosotros. Sabiendo que la persecución nos puede sobrevenir en cualquier momento.

Pero gracias sean dadas a nuestro Dios, alabado y bendito sea porque no nos dejará en ningún momento. Le pedimos pues paciencia para guardar nuestra alma. Esperanza y expectación por su pronta venida. Confianza en sus palabras, que son siempre sí y amén.

Prestos para ese día. Descargados de todo exceso y afán. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitamos la faz de la Tierra. Sea pues nuestra oración de continuo, para que seamos dignos de no pasar por todo el sufrimiento que se cierne sobre esta maltrecha humanidad. Velando constantes en oración, dispuestos a recibirle firmes en cualquier momento.

ÉXODO 18

Hoy pedimos al Señor que todos los que nos conocen puedan ver su mano poderosa obrando en nuestras vidas. Que por ello derramen sus vidas a Dios y se gocen con nosotros en su salvación.

Pedimos también caminos por donde desarrollar todo lo que hemos aprendido de Él en las Escrituras. Cada uno conforme al don que ha recibido. Que la justicia no se aparte nunca de nuestra diestra, y que seamos sensatos y humildes para aceptar los buenos consejos.

2 CORINTIOS 5

Alabado y bendecido sea Dios porque si esta tienda terrenal, que es nuestro cuerpo, es destruida, tenemos de Dios un edificio eterno en los Cielos. Le damos gracias y nos llenamos de gozo y esperanza al saber que de una forma o de otra pronto lo mortal será absorbido por la vida. Testimonio nos da de ello el Espíritu Santo que nos ha sido dado. Mientras tanto pedimos al Señor que nos conceda el serle agradable en toda nuestra manera de vivir. Porque cada uno de nosotros debe compadecer ante el tribunal de Cristo, no para ser condenados, sino para ser recompensados por todo aquello que hicimos estando en este cuerpo.

Pedimos pues, empaparnos del temor de Dios, para ser alabados por Él, y reconocidos por los hombres. Pedimos sabiduría para responder a los que viven a Cristo de apariencias y no de corazón. Que el amor de Cristo nos apremie en esta bendita locura: Vivir en y para Cristo. Porque nuevas criaturas somos en Él ¡Reconciliémonos con nuestro Señor!

JOB 35

Hoy pedimos al Señor no cruzar el umbral de sus designios. El terreno donde Dios, en su soberanía, impide que veamos con claridad. Que valoremos su silencio como respuesta. Que no dejemos de rogarle y de preguntarle mientras oramos e indagamos en su Palabra, porque esa sí es su voluntad. Que aceptemos su trascendencia. Que nuestras manos sirvan para consolar y edificar. No para acusar y destruir. Que prefiramos la ayuda de Dios a la de los hombres, pues Él sí nos ama y nos cuida, aún cuando no somos conscientes de ello. Que la maldad y la soberbia no nos encarcelen impidiendo toda relación con nuestro Creador. Y que no tergiversemos la verdad a causa de nuestra ignorancia.

LUCAS 20

Hoy pedimos al Señor el altavoz que sólo puede dar el Espíritu Santo para dar a conocer las Buenas Noticias del Reino de Dios.

También pedimos que su Santo Espíritu quebrante nuestros corazones y derrumbe todo muro de orgullo y altivez. Que abra nuestros ojos a nuestras propias miserias, mientras nos muestra su justicia y poder. Que dé un vuelco a nuestro corazón para que viva a sus pies continuamente.

 También rogamos al Señor no poner nuestra confianza en las riquezas terrenales, porque por este motivo desatendemos las celestiales. Ahora, alabamos y bendecimos a Dios por la esperanza de la Resurrección. Porque a la luz de ella, hoy toda relación es pequeña e insignificante comparada con la que nos espera en su Reino.

Por último, pedimos al Señor que nos aparte de toda ostentación de piedad, no buscando el reconocimiento de los demás, huyendo de todo protagonismo, podando nuestra labia de religiosidad, y moviéndonos a la generosidad con el menesteroso siempre en lo secreto.

ÉXODO 17

Hoy pedimos al Señor paciencia para seguir adelante hacia la tierra prometida mientras soportamos la escasez del desierto. Que a pesar de la dureza del camino no dudemos un solo instante que Cristo camina entre nosotros. Porque su fidelidad es para siempre.

Hoy también pedimos valentía y endereza para enfrentar todas las batallas que se han levantado contra nosotros, porque hoy son muchos los que desafían a nuestro Dios. Que no dejemos de sostenernos mutuamente en oración, y que nunca abandonemos a Cristo, nuestra roca fuerte, la única que puede hacernos más que vencedores.

2 CORINTIOS 4

Hoy nos presentamos delante de Dios pidiendo fuerzas y sabiduría para administrar fielmente todas las riquezas de su Gracia. Limpiamos nuestras conciencias delante de su cruz, dejando atrás todo escondrijo de: vergüenza, astucia, o adulteración interesada de la Palabra de Dios.

Por el contrario, nos presentamos con total trasparencia delante de toda conciencia humana, para que la verdad de Dios fluya bidireccionalmente a través de nosotros. Por ello, imploramos al Señor que abra los ojos al Evangelio de aquellos que permanecen ciegos. Renovamos nuestro compromiso como siervos y siervas delante de nuestro Señor Jesucristo. Para que la luz de su faz encuentre reflejo en cada uno de nuestros corazones. Conscientes de que el poder es siempre de Dios y no nuestro.

Igualmente, damos gracias al Señor por el consuelo, el sustento y las fuerzas que nos da para seguir adelante en medio de dificultades y tribulaciones.  Muriendo cada día en Cristo, para que en su muerte Su vida sea también manifestada en nosotros.

Pedimos también una fe más consolidada, que tenga su expresión en un testimonio natural con todo aquel que demande razón de la esperanza que albergamos.

Así que, nos gozamos en Dios, porque, aunque este hombre/mujer exterior se va desgastando, el interior se va renovando proporcionalmente día a día. Sabedores de todo el peso de gloria que vamos acumulando, no mirando las cosas que se ven, que son temporales, sino las que no se ven, que son eternas.

JOB 34

Hoy pedimos al Señor compasión para estar siempre al lado del menesteroso y el que sufre injustamente. Aunque resulte difícil entender la situación. Que tengamos humildad para admitir nuestra incomprensión y las paradojas de la vida, pero también confianza en que Dios será finalmente vindicador y vindicado. Porque sólo Él es omnisciente, y sólo Él es justo. Ahora y siempre.

LUCAS 19

Hoy alabamos y bendecimos a Dios por habernos venido a buscar y habernos salvado. Damos gracias por su perdón y por la oportunidad que nos ha sido dada de revertir los efectos del pecado en nuestra vida siendo bondadosos y misericordiosos los unos con los otros.

Rogamos también al Señor que nos dé un espíritu sabio, voluntarioso y fiel para administrar con habilidad su Gracia y todos los dones que de Él hemos recibido. Porque formando parte de una sociedad que aborrece al Señor la labor es harto compleja.

Pedimos pues un corazón dispuesto a entregar al Señor todo aquello que Él requiera. También un espíritu gozoso que reaccione con adoración al contemplar todas sus obras. Que la compasión por todos aquellos que se pierden nos mueva a la piedad. Y que nunca caigamos en la tentación de mercadear con religiosidad de tres al cuarto para sacar ningún rédito personal.

ÉXODO 16

Hoy pedimos ser librados de la murmuración. Que las dificultades del camino, la escasez, el temor y la ansiedad no nos hagan anhelar nuestra antigua manera de vivir, por “sensata” que nos pueda parecer. Que no perdamos la fe y confianza en aquel que nos ha salvado. Pues, si nuestra fe no desfallece, su provisión, espiritual y material, no faltarán a lo largo de todo el camino.