JOB 38

Hoy nos postramos ante Dios, el único que es omnisciente y todopoderoso. Le pedimos perdón por aquellas veces que nuestras vanas palabras cubrieron su sabiduría. Nos ceñimos pues delante de su presencia preparados para rendir cuentas delante del que hizo los Cielos y la Tierra.

Nos postramos delante de la magnificencia de su portentosa obra. Por su extraordinaria belleza e inefable sabiduría. Avergonzados admitimos que no entendemos. Que nuestra mente es incapaz de comprender tanta maravilla, tanto poder, y tanta esplendorosa bendición.

Pedimos perdón por querer brillar con luz propia, por pretender quedarnos con Sus tiempos y edades ¿hasta cuándo seguiremos viviendo a sus espaldas? ¿Cuándo dejaremos de desconfiar de su amor y providencia?

LUCAS 23

Hoy agradecemos al Señor haber seguido el camino de la Cruz hasta el final. Le damos gracias por su ejemplo de amor y no violencia. Le damos gracias por haber cargado y sufrido todas nuestras ofensas abriendo las puertas del perdón de Dios a toda la humanidad.

También le agradecemos su victoria sobre el pecado y la muerte, la promesa de su venida y la instauración de su Reino, así como la Esperanza de la Vida Eterna que nos ha sido dada por la fe que hemos depositado en Él.

ÉXODO 20

Hoy alabamos y bendecimos a Dios por habernos salvado de la condenación eterna y por habernos librado de la tiranía del pecado. Le pedimos perdón, una vez más, por nuestras faltas y le rogamos que:

  • Nos aparte de toda idolatría.
  • Que no camuflemos nuestros ídolos detrás de su santo nombre, y que nuestro amor por él sea la única motivación para obedecerle.
  • Que su santo temor nos llene de respeto a su Palabra y su persona.
  • Que sepamos apartar siempre un tiempo para descansar plenamente en Él, gozándonos en su persona, adorándole por su poder, misericordia, verdad, y justicia.
  • Que nunca dejemos de honrar aquellos que nos criaron y dieron la vida.
  • Que ninguna forma de odio, manifiesta o encubierta, infecte nuestro corazón. Que seamos artesanos del asertividad. Amando sin restricciones, a tiempo y a destiempo.
  • Que ninguna forma de adulterio nuble nuestra vida.
  • Que el robo, la explotación, el abuso, o la corrupción no manchen nunca nuestras manos.
  • Que nunca neguemos la verdad a nadie.
  • Y que la codicia, madre de todos los pecados, no detone todo tipo de iniquidad en nuestra alma.

Por último, pedimos que su temor defina los límites que nunca debemos traspasar, y que nuestras vidas sean un continuo sacrificio de alabanza al único Dios, creador de los Cielos y la Tierra.

2 CORINTIOS 7

Hoy alabamos y bendecimos a Dios por las promesas tan extraordinarias que nos ha hecho. Teniendo un futuro tan esperanzador, le pedimos que nos limpie de cualquier actitud o distracción que enturbie un escenario tan idílico.

Pedimos, por lo tanto, un espíritu de camaradería, de abandono de todo orgullo, y de gozo compartido, a pesar de toda aflicción. Pedimos también que aleje de nosotros todo afán competitivo o de contienda. Que nuestra ocupación sea preocuparnos los unos de los otros, especialmente de aquellos que se dedican a la obra de Dios.

Pedimos, también que toda circunstancia, por dificultosa que sea, nos acerque aún más a Dios. Que no sea motivo de recelo o amargura. Sabedores que toda prueba nos puede vivificar aún más, hacernos más conscientes, más sensatos, más reverentes, más humanos, más apasionados, y más responsables.

Que, siendo todos miembros de un solo cuerpo, no caigamos en el error del juzgarnos los unos a los otros, porque ¿cómo podrá el cuerpo dañarse a sí mismo? Más bien, cuidémonos los unos a los otros, porque los lazos fraternales que nos unen no pasan desapercibidos delante de Dios. Así que, seamos motivo de orgullo mutuo, siendo notoria nuestra obediencia, dignidad, sensibilidad y hospitalidad.

JOB 37

Hoy alabamos y bendecimos al Señor por su grandeza y poder, manifestado tantas veces en los cielos y sus elementos: El sol, las nubes, la tormenta, la luna y las estrellas, la lluvia, el viento y la nieve. Todos ellos obedecen su mandato.

Pedimos, pues, temor y reverencia ante un Dios tan poderoso y trascendente, pero también humildad y sabiduría para aceptar sus designios, por extraños e incomprensibles que nos parezcan a veces.

LUCAS 22

Hoy pedimos protección para no caer en la tentación de traicionar a Jesús a cambio de ningún beneficio.

Le alabamos y le bendecimos por la libertad que tenemos de reunirnos en su nombre y poder celebrar el amor que le llevó a morir en la cruz en sacrificio expiatorio por nuestros pecados.  Le agradecemos la pasión que mantuvo hasta el fin. Porque transformó su terrible sufrimiento en gozo para nosotros. Le alabamos por abrirnos la puerta de su Reino, simbolizada en la Pascua que Él cumplió. Y por el pan y el vino de su mesa, que nos recuerdan su compromiso de celebrarla de nuevo con nosotros.

Le agradecemos pues su entrega en la Cruz. Porque en su cuerpo hemos muerto, y en su sangre nos ha dado su vida.

Pedimos pues, el espíritu de sacrificio y servicio que nuestro Señor siempre mantuvo. Que sea manifiesto entre nosotros. Y su protección contra las acechanzas del diablo, pues no ignoramos sus artimañas para diezmarnos y destruirnos. Pedimos, por lo tanto, endereza y valentía para afrontar los tiempos difíciles que nos esperan. Porque la conclusión de la historia está cerca. Y la oración es la única vacuna eficiente para no caer en la tentación.

ÉXODO 19

Hoy pedimos al Señor una respuesta sincera y sentida de gratitud al Señor por su Salvación manifestada en una clara determinación a buscar su voluntad obedeciendo su Palabra. Pedimos que abra nuestros ojos a su amor y cuidado constante. Le alabamos y le bendecimos porque sólo Él es el Creador de los Cielos y la Tierra, y todo, absolutamente todo, es posesión suya.

Por otro lado, pedimos no tomarnos a la ligera su santidad y su justicia. Rogamos que nunca se aparten de nosotros el santo temor que merece. Pidiendo constantemente su ayuda en oración, y buscando asiduamente su voluntad en su Palabra.

2 CORINTIOS 6

Hoy alabamos y bendecimos a Dios por su Gracia. Porque sólo por ella ha escuchado nuestro clamor desde el pozo de nuestra desesperación, porque por ella nos ha sanado de nuestras horribles enfermedades. También porque por ella su obra continua, a pesar de nuestras flaquezas y debilidades. Por que por ella somos sostenidos, en medio de tribulación, pruebas y dificultades. Porque por ella hemos recibido el Espíritu Santo, quien da sus frutos de sabiduría, mansedumbre, bondad y amor sincero. Porque por ella, Dios manifiesta su justicia y su poder, mientras la verdad prevalece sobre la mentira. Porque por ella tenemos gozo, aún en medio del dolor, somos ricos, aun siendo pobres, y bendecimos a aquellos que sufren y padecen necesidad.

Pedimos pues, que por su Gracia Dios siga ensanchando nuestros corazones, a pesar de nuestra resistencia, tantas veces. Teniendo contacto con el mundo, pero sin participar de las obras de las tinieblas, ni caer en la idolatría. Porque somos su pueblo, templos del Dios viviente, Él anda entre nosotros, y vive en nosotros. Es nuestro Dios y Padre, Señor todo poderoso. Ahora y siempre.

JOB 36

Hoy pedimos al Señor mucho temor para hablar en su nombre. Que nunca caigamos en el error de pensar que Dios “necesita nuestra ayuda”. Que tengamos claro que no representamos su conocimiento, y tampoco su justicia. Porque sólo Dios es veraz, y sólo Él posee la perfecta sabiduría. Que nunca nos familiaricemos con su grandeza y poder. Por el contrario, que su justicia nos llene de temor, y humildad. Pedimos pues que nos libre del juicio ajeno, la hipocresía, o la superficialidad. Que seamos capaces de admitir la trascendencia de sus pensamientos. Así como la omnisciencia que esconde su soberanía.

LUCAS 21

Hoy pedimos al Señor un corazón generoso. Que dé conforme a la gratitud que nos corresponde. Pedimos también que toda obra sirva para edificar su Reino, y no para gratificar nuestro ego. Pues, toda obra humana será probada, por valiosa que nos parezca.

Pedimos también no dormir, ni bajar la guardia. Pues, hoy, son muchos los hijos de la mentira que hablan y obran en el nombre de Jesús sin tener nada que ver con Él. También pedimos por nuestros hermanos que sufren a causa del Reino de Dios en tantos lugares de la Tierra. Pedimos entereza, no sólo para ellos, sino también para nosotros. Sabiendo que la persecución nos puede sobrevenir en cualquier momento.

Pero gracias sean dadas a nuestro Dios, alabado y bendito sea porque no nos dejará en ningún momento. Le pedimos pues paciencia para guardar nuestra alma. Esperanza y expectación por su pronta venida. Confianza en sus palabras, que son siempre sí y amén.

Prestos para ese día. Descargados de todo exceso y afán. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitamos la faz de la Tierra. Sea pues nuestra oración de continuo, para que seamos dignos de no pasar por todo el sufrimiento que se cierne sobre esta maltrecha humanidad. Velando constantes en oración, dispuestos a recibirle firmes en cualquier momento.