LEVÍTICO 6

Dios y Padre celestial. Te pedimos que nos apartes de toda mentira, ayúdanos a no participar de sus viciados tentáculos, no permitas que nos deje indiferencia toda forma de violencia e injusticia. Ayúdanos a ser fieles y justos.  

Gracias por haber propiciado nuestro perdón muriendo en nuestro lugar en la cruz. Te pedimos perdón, una vez más, por nuestras ofensas, y te pedimos que por la misma gracia que nos ha perdonado nuestras vidas te sean un sacrificio agradable. Aparta todo aquello que pueda contaminarnos. Te pedimos que nos cubra tu santidad para poder ministrar el sacerdocio que nos ha sido encomendado. Llénanos de tu temor para que así sea. En el nombre de Jesús. Amén. 

COLOSENSES 3

Señor, te pedimos perdón por nuestra fijación en las cosas de este mundo, ayúdanos a buscar aquellas que están arriba contigo. Ayúdanos a aguardar con gozo y esperanza el día de tu manifestación. Ayúdanos a “matar” todo aquello que es idolatría en nuestra vida. Que destruyamos sin contemplaciones toda forma de inmoralidad sexual, impureza, lujuria, malos deseos o avaricia. 

Haz también que nuestro comportamiento sea ejemplar. No cayendo en la ira, la calumnia, o el lenguaje obsceno. Que la mentira no salga de nuestros labios ni habite en nuestro corazón. Más ayúdanos a vivir en ti. A practicar nuestra nueva vida. Danos sabiduría y espíritu constante de gratitud y adoración. Pon espíritu de amor y de unidad en nuestros matrimonios, de obediencia a nuestros hijos, de paciencia a nuestros padres. Haznos también trabajadores ejemplares. Y sea lo que sea aquello que hagamos, sea hecho para ti, y no para los hombres. En el nombre de Jesús. Amén. 

PROVERBIOS  20

Señor, no pasamos por alto el problema de las adicciones. Te pedimos que nos guardes de las que no tenemos, y nos libres de las que nos esclavizan, aun quizá sin saberlo. Haz que seamos personas de paz, siempre dispuestas a dialogar sosegadamente. Líbranos también de toda indolencia. Ayúdanos a ser voluntariosos, haznos íntegros y dignos de confianza. Perdona nuestros pecados. Haz que te conozcan a ti por nuestras buenas obras. En tu nombre te lo pedimos. Amén.  

SALMOS 3-4

Señor, sé tú nuestra esperanza, gloria, protección, paz y confianza. Porque tuya es nuestra salvación y tú eres nuestro sustento. Líbranos de nuestras aflicciones. Apártanos de las mentiras y la vanidad de este mundo. Ayúdanos a serte fieles en cada situación. No haya pecado oculto en nuestras vidas. Muévenos a ofrecerte sacrificios de justicia que te agraden. Vea todo el mundo tus bondades. Alabado y bendito seas por el gozo que has derramado sobre nosotros y por la paz que sentimos a tu lado. En tu santo nombre. Amén.

LEVÍTICO 5

Señor, hoy, una vez más, te pedimos perdón por nuestro pecado. Somos conscientes de su influencia en todo lo que pensamos, decimos, o hacemos. No queremos ignorar nuestra culpa. Por eso, queremos reconocer y confesar la necesidad de tu perdón. Porque tú eres nuestra expiación, el sacrificio que quita y borra para siempre nuestro pecado. Ayúdanos, a responderte con gratitud sin apartarnos de la sombra de la cruz. Alabado y bendito seas. Amén. 

COLOSENSES 2

Señor, alienta nuestros corazones, y mantenlos unidos en amor para alcanzar las riquezas de tu conocimiento en Cristo, en quien tenemos todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento. Mantén nos alejados de toda mentira y de aquellos que las propagan. Ayúdanos a andar en ti, rebosantes de gratitud. Y que nadie nos ate, ni con vanas tradiciones, ni con los principios mundanos. En tu santo nombre. Amén.