ÉXODO 34

Padre amado. Hoy te alabamos y bendecimos por tu inmensa santidad. Perdona, todas aquellas veces que la pasamos por alto. Te alabamos y bendecimos porque eres el Dios de toda compasión y toda misericordia ¡Cuán grande es tu paciencia con nosotros! Tu fidelidad es inquebrantable y tu amor nos acompaña generación tras generación. Perdonas nuestra iniquidad, rebelión y pecado, pero no pasas por alto nuestra culpa. Justamente cosechamos lo que sembramos. Haznos ver las onerosas consecuencias de nuestro pecado. Por tu gracia, endereza todo aquello que hemos torcido. Y doblega nuestro espíritu en sincera adoración a ti. Porque grande es tu favor, acompáñanos te pedimos. Porque ciertamente somos un pueblo terco y rebelde. Pero ten misericordia de nosotros y tómanos por tu especial tesoro.

Manifiesta tu poder entre nosotros para que muchos lo vean y crean, apártanos de toda idolatría. Que no sigamos los caminos de aquellos que se pierden. Que tú seas el único objeto de nuestra adoración. Que no nos olvidemos de celebrarte juntos en la congregación. Que nuestras vidas sean un continuo sacrificio de adoración y alabanza. Graba tus mandamientos en nuestros corazones. Y que nuestro rostro refleje tu presencia en nuestras vidas. En el nombre de Jesús te lo pedimos. Amén.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.