JUAN 10

Señor, en medio de tantas voces, ayúdanos a reconocer la tuya. La que nos conoce y sabe nuestro nombre. Guárdanos de las voces extrañas, aquellas que nos engañan. Sé tú nuestro punto de partida, y nuestro lugar de regreso. Porque nadie nos ama, ni nos podrá amar más que tú.

Nos gozamos y alegramos de formar parte de tu rebaño. Entre hermanos de toda raza, pueblo y nación. Te alabamos y bendecimos por haber puesto tu vida en favor nuestro. Por haberte encontrado, y por habernos dado la Vida Eterna. Hoy te pedimos que a través de nuestras obras muchos puedan ver que tú vives en nosotros, y nosotros en ti. Que crean al ver que lo que decimos de ti es cierto. En el nombre de Jesús. Amén.