Señor, abre nuestros ojos para ver. Cura todas nuestras enfermedades y dolencias. Haz que tu obra en nosotros no deje a nadie indiferente. Que todo el mundo sepa que tu eres nuestro Señor, hacedor, y salvador. Ayúdanos a no negarte, a pesar de las malas consecuencias que pueda tener. Que nada corrompa ni sustituya la fe que hemos depositado en ti. Porque sólo tú eres el Hijo de Dios, y sólo tú nos has abierto los ojos. Que nada detenga nuestra adoración. En el nombre de Jesús. Amén.