JUAN 1

Hoy alabamos y bendecimos al Señor por su deidad. Porque él es el Eterno, el único Dios verdadero. Porque todas las cosas fueron creadas por Él, y por Él subsisten. Porque Él es la única luz que puede sacarnos de la oscuridad. Y por ella, le hemos reconocido y hemos sido vivificados.

Pedimos que el reflejo de su luz sea manifiesto en nuestro testimonio para que todos los que nos observan puedan creer en el Evangelio a través de Él. Le alabamos y bendecimos porque, tras haberle recibido por la fe, hemos sido declarados hijos de Dios.

Le alabamos y bendecimos porque en su humanidad vimos su gloria, gloria recibida del Padre, llena de gracia y de verdad. Le alabamos porque Él es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Le agradecemos, también, su generosidad con nosotros tras habernos bendecido con toda bendición espiritual. Porque en Él (Jesucristo) recibimos la Gracia y la Verdad.

ÉXODO 22

Hoy pedimos al Señor que nos ayude a no caer en la tentación del amor al dinero. Porque es, sin duda, la raíz de todos los males. Pedimos no ser presa de la codicia, ni tampoco del hurto, que es su hijo predilecto. Pedimos también no caer en la usura, aprovechándonos de los más vulnerables.

Rogamos también no caer en la inmoralidad sexual. Cuidar y respetar a nuestro conyugue teniendo en gran estima nuestras familias. Sin olvidarnos de aquellas desestructuradas, y de los que padecen una soledad no deseada. También pensando en los pobres y necesitados.

Por último, pedimos amar al prójimo por encima de cualquier bien material. Siendo siempre primeramente misericordiosos, como nuestro Padre lo es con nosotros.

2 CORINTIOS 9

Hoy pedimos a Dios una mano dadivosa, abierta y dispuesta a sembrar con generosidad para recoger después con abundancia. Practicando el altruismo como forma de vida, no por obligación, ni a desgana, sino con gozo. Sabiendo que más bienaventurado es dar que recibir. Pedimos también que, por su gracia, nos haga abundar en buenas obras. Cuidándonos los unos de los otros. Y contribuyendo a la proclamación del Evangelio con liberalidad.