JOB 35

Hoy pedimos al Señor no cruzar el umbral de sus designios. El terreno donde Dios, en su soberanía, impide que veamos con claridad. Que valoremos su silencio como respuesta. Que no dejemos de rogarle y de preguntarle mientras oramos e indagamos en su Palabra, porque esa sí es su voluntad. Que aceptemos su trascendencia. Que nuestras manos sirvan para consolar y edificar. No para acusar y destruir. Que prefiramos la ayuda de Dios a la de los hombres, pues Él sí nos ama y nos cuida, aún cuando no somos conscientes de ello. Que la maldad y la soberbia no nos encarcelen impidiendo toda relación con nuestro Creador. Y que no tergiversemos la verdad a causa de nuestra ignorancia.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.