Nahum 1:3

¡Cuán grande es tu paciencia y tu misericordia, oh Señor! ¡Cuán lento eres para la ira siendo tan grande en poder! ¡Pero cuán grande es también tu justicia, no dejando impune al culpable! Si tu camino está en el torbellino y la tempestad ¿Quién andará por él? Si las nubes son el polvo de tus pies ¿Quién te alcanzará, oh Señor? Dobla pues nuestras rodillas, y dirige nuestros pasos, en el nombre del Señor Jesucristo te lo pedimos. Amén.